La idea de la casa perfecta, impoluta y minimalista empieza a perder terreno frente a una nueva manera de entender los espacios: más humana, emocional y auténtica. En tiempos donde la personalización gana protagonismo, el diseño interior deja de responder a fórmulas universales para convertirse en un reflejo de quienes habitan cada ambiente. En ese escenario, el color emerge como una herramienta central para construir identidad.
Con esa premisa, Alba, marca de pinturas para hogar y obra de AkzoNobel, vuelve a acompañar Casa FOA Córdoba, la muestra de diseño más importante del país, apostando a una visión del habitar donde los ambientes cuentan historias y transmiten emociones. La propuesta de este año pone el foco en el concepto aesthetic, entendido no como una tendencia pasajera, sino como una búsqueda consciente de autenticidad.
“Hoy las personas no buscan el espacio perfecto, buscan el espacio propio. El color es la herramienta más honesta para lograrlo: no hay filtro que reemplace la decisión consciente de elegir un tono que te represente”, explicó la arquitecta Virginia Domínguez.
La tendencia marca un giro respecto de los interiores neutros y despojados que dominaron los últimos años. Ahora, los hogares incorporan texturas, objetos personales, materiales nobles y paletas cromáticas con intención. La premisa es clara: menos perfección y más vida real.

Tres paletas para interpretar el hogar
Como parte de sus Tendencias de Color 2026, Alba propone tres universos cromáticos pensados para acompañar distintas formas de habitar y de expresar personalidad.
- Paleta del Silencio
Inspirada en paisajes invernales, combina marrones suaves, neutros y azules de baja saturación. Busca generar atmósferas introspectivas, cálidas y envolventes, ideales para desacelerar y encontrar calma. El tono “Profundidad del Océano” aparece como protagonista y dialoga con el “Azul Puro”, elegido como Color del Año.
- Paleta Bossa Nova
Los tonos arcilla, terracota y ladrillo evocan materiales tradicionales y conectan con lo artesanal y lo cotidiano. La propuesta apunta a crear espacios confortables y armónicos, equilibrados por azules suaves como “Gris Cobayo”, que aporta ligereza y frescura.
- Paleta de la Danza
Más vibrante y atrevida, esta paleta apuesta por los contrastes y la energía. La combinación multicolor propone ambientes optimistas y expresivos, donde el “Azul Puro” vuelve a tomar protagonismo junto a otros tonos complementarios.
Más que recetas cerradas, las tres paletas funcionan como guías para que cada persona construya una narrativa visual propia. La clave está en elegir colores, materiales y objetos con valor emocional, capaces de transformar la casa en un espacio genuino y único.

Los espacios de Casa FOA que interpretan la tendencia
En Casa FOA Córdoba, distintos estudios y profesionales reinterpretan estas tendencias a través de ambientes donde el color y las texturas adquieren un rol central.
En el espacio “Estudio”, de María Victoria Bima, Agostina Roccuzzo Santo y Nora Seia, predominan los tonos piedra y arena, acompañados por acentos terracota y vegetación natural que aportan equilibrio y calidez. Los colores aplicados incluyen Vasija de Arcilla, Meditación, Gris Cobayo y Llama del Atardecer.
Por su parte, Lucas Ramacciotti presenta “Espacio Creativo”, una reinterpretación contemporánea de la tradicional casa chorizo, donde la integración entre interior y patio se potencia mediante colores profundos y materiales texturados. Allí se destacan tonos como Profundidad del Océano y Ramo de Laurel.

En “City Home”, desarrollado por Federico Biderbost, Gastón Biderbost, Araceli Figueroa, Kitty Guzman y Guillermina Karam, la propuesta busca bajar el ritmo urbano a través de materialidades esenciales y una atmósfera serena, donde predominan texturas pétreas y tonos tierra.
La continuidad cromática define también la propuesta de “Sala de baño y Vestidor”, de Teresita Candela y Natalia Scozzari, donde los colores y texturas suavizan la transición entre los distintos sectores del ambiente.
En la “Master Suite”, diseñada por Oscar Gil, Rocío Pérez y Bárbara Figueroa, los tonos beige conviven con acentos borravino y negro para construir un refugio sofisticado y envolvente, donde la iluminación y las texturas potencian la experiencia sensorial.
Finalmente, el SUM creado por Carolina Centeno y Nelson Mupane apuesta por una paleta de neutros cálidos y texturados pétreos que transmiten calma y contemplación.
La participación de Alba en Casa FOA vuelve a poner sobre la mesa una idea cada vez más presente en el diseño contemporáneo: el hogar ya no busca impresionar desde la perfección estética, sino conectar emocionalmente con quienes lo habitan. Y en ese camino, el color se transforma en una declaración de identidad.







