En medio de una economía que lucha por recuperarse, el sector agroindustrial argentino volvió a mostrar su peso estratégico: en 2024, las cadenas agroindustriales (CAI) aportaron el 23,6% del Producto Bruto Interno (PBI) del país, lo que equivale a más de 124 mil millones de dólares, según un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA).
Este porcentaje convierte al agro en la principal actividad económica del país, superando ampliamente a sectores como el comercio (12,9%) y la industria manufacturera no agropecuaria (11%).
Un motor económico silencioso
El estudio desglosa que dentro del aporte de las CAI al PBI, un 14,4% proviene de la producción de bienes (7,2% del sector primario y 7,2% de manufactura agroindustrial), mientras que el 9,3% restante corresponde a servicios vinculados al agro: comercio (6,7%), transporte y logística (1,1%) y otros servicios conexos (1,5%).

En términos más simples: uno de cada cuatro pesos que genera la economía argentina está directamente ligado al agro y su cadena de valor.
El corazón productivo: alimentos, agricultura y ganadería
Las ramas de actividad que más aportaron dentro de las CAI fueron:
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Comercio: 28,2%
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Alimentos y bebidas: 24,4%
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Agricultura: 14,7%
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Ganadería: 11,8%
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Servicios conexos: 6,4%
En conjunto, estas cinco ramas representan el 86% del aporte agroindustrial al PBI.

El agro amortiguó la caída económica
Mientras el PBI nacional cayó un 1,5% en términos reales en 2024, las cadenas agroindustriales lograron crecer un 0,3%. Sin el empuje del agro, la contracción habría sido más severa: un 3,5%, estiman desde FADA. La fuerte recuperación del sector agrícola y ganadero (con una suba del 31,3%) fue clave para moderar la recesión general.
2025: señales de recuperación
Las perspectivas para este año son moderadamente optimistas. Según proyecciones del BCRA, se espera un crecimiento anual del 5,4% del PBI en 2025. La mejora en la actividad agropecuaria ya se refleja en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE): en marzo de este año, el agro creció un 6% interanual, aportando casi medio punto porcentual al crecimiento total de la economía.
Valor agregado: el campo también transforma
Aunque suele asumirse que el mayor valor agregado ocurre en la industria, el estudio muestra que el sector primario tiene una relación VA/VBP del 51,2%, superior al 30,5% que alcanza la manufactura agroindustrial. Esto demuestra que el agro no solo produce, también transforma y agrega valor.
Un país agroindustrial
Desde FADA advierten que, si bien el agro es clave, el desarrollo argentino necesita del empuje de todos los sectores. Para que eso ocurra, remarcan la necesidad de un entorno macroeconómico más estable, con reglas claras, menor presión fiscal y mayor acceso al crédito.
“Las cadenas agroindustriales dinamizan la economía, generan empleo, inversiones y tienen un fuerte efecto multiplicador sobre el comercio, transporte y servicios”, concluyen desde la fundación.

