Los efectos socioeconómicos a mediano y largo plazo son determinantes en la construcción de las tendencias de opinión pública, según el consultor Carlos Fara. En la Argentina actual, los efectos del ajuste económico, implementado por el gobierno de Javier Milei, están impactando negativamente en la autopercepción de clase social de los argentinos, según varias encuestas recientes.
Un estudio de Opinion Lab realizado en agosto muestra que un 36% de los encuestados se considera parte de la clase baja, un incremento significativo comparado con el 18% que se identificaba de esta forma un año atrás. Por otro lado, la clase media ha sufrido una reducción drástica: en 2023, el 21% de los argentinos se consideraban parte de este segmento, mientras que en 2024 esa cifra se ha reducido a la mitad. Estos datos reflejan un proceso de movilidad social descendente que sigue profundizándose.
La encuesta de Haime & Asociados refuerza esta tendencia: la autopercepción de nivel social alto cayó 1,3 puntos porcentuales desde 2022, la de clase media descendió 10,4 puntos y la de clase baja creció 17 puntos. Estos datos sugieren que el ajuste ha provocado un deterioro generalizado, afectando la capacidad de las familias para mantener su nivel de vida.

Además de la percepción de clase, las encuestas indican que la situación económica es crítica. Proyección Consultores reveló en septiembre que un 32% de los hogares no llega a fin de mes, y un 36% adicional debe reducir gastos para sobrevivir. Este escenario de apremio económico ha llevado a muchos a dudar de la efectividad de las políticas de ajuste: según Haime, más de la mitad de los encuestados cree que las medidas del gobierno no solucionarán los problemas, mientras que solo un 37% tiene esperanzas de que ayudarán a mejorar la situación del país.
El desgaste del gobierno se refleja en las encuestas de Analogías, donde el 48% de los argentinos considera que los sacrificios realizados en los últimos meses no han servido para resolver los problemas económicos. Este sentimiento de malestar será clave de cara al año preelectoral, como señala el consultor Javier Pianta, quien advierte que «la falta de recuperación del poder adquisitivo y la recesión son predictores de mal desempeño electoral».

En resumen, la crisis socioeconómica que atraviesa Argentina está generando un empobrecimiento relativo en un contexto ya desfavorable, y la percepción generalizada es que las medidas de ajuste no están cumpliendo con las expectativas de mejora. Este escenario anticipa un panorama político complejo, donde los efectos del malestar económico tendrán un peso determinante en las decisiones electorales del próximo año.
Por Norman Berra para Consultora Delfos





