En una conferencia ante empresarios y dirigentes en la Bolsa de Comercio de Córdoba, el ministro de Economía, Luis Caputo, dejó definiciones clave sobre el rumbo del Gobierno después de las elecciones legislativas del 26 de octubre. Ratificó su continuidad en el cargo, habló de los desafíos de la segunda etapa de gestión y aseguró que el esquema económico actual “se mantendrá exactamente igual” tras los comicios.
“Habrá cambios en el gabinete, pero no en Economía”, sostuvo Caputo, despejando versiones sobre eventuales recambios en el equipo económico. “El esquema se va a mantener exactamente igual. Tenemos un Banco Central bien capitalizado, fundamentos sólidos y un tipo de cambio razonable”, afirmó.
El funcionario remarcó que la prioridad del Gobierno es avanzar en la segunda generación de reformas, que incluirá transformaciones en los planos tributario, laboral y previsional. “Esta etapa va a destrabar muchas regulaciones y obstáculos que el Estado le impone al empresariado”, señaló.
Caputo insistió en que el país enfrenta una “oportunidad histórica” para atraer inversiones. “Hay un montón de proyectos ya anunciados, pero muchos más esperando la validación del rumbo en las elecciones. La gente quiere mejores ingresos y más empleo, y eso solo se consigue con más inversión”, aseguró. Según mencionó, en los últimos dos meses y medio se anunciaron inversiones por unos 80.000 millones de dólares, a los que se sumarían otros 20.000 millones vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
En ese sentido, vinculó directamente el resultado electoral con la posibilidad de consolidar ese flujo de capitales. “El mundo está mirando estas elecciones porque está mirando a la Argentina. Quiere ver que nuestra gente revalide este curso”, advirtió.

Reformas y relación con las provincias En diálogo con los empresarios cordobeses, Caputo subrayó que el objetivo del próximo ciclo de gobierno será simplificar el esquema impositivo y fomentar la formalización del trabajo. “Vamos hacia un sistema de menores impuestos, de simplificación tributaria, con incentivos para el ahorro interno y el desarrollo del mercado de capitales”, explicó.
También reconoció que el impuesto a los ingresos brutos, central en la recaudación provincial, “es de los peores tributos” y que su eliminación deberá ser parte de una negociación gradual con los gobernadores. “Tenemos claro que retenciones, impuesto al cheque e ingresos brutos son los peores impuestos. Pero hay consenso para avanzar hacia una estructura más racional y que favorezca la inversión”, remarcó.
Caputo reconoció además que en la primera etapa de gobierno “faltó política”. “Seguramente faltó cintura para negociar con los gobernadores. Yo me considero uno de los grandes responsables de eso”, admitió. No obstante, destacó que mantiene una “excelente relación” con los mandatarios provinciales y que el diálogo será clave para impulsar las reformas.
“No habrá cambio de rumbo” En su exposición, el ministro buscó despejar las dudas sobre posibles sobresaltos financieros tras los comicios. “No va a pasar nada. Vamos a mantener el esquema de bandas independientemente del resultado electoral”, aseguró.
Según su visión, la solidez de los fundamentos económicos respalda esa estabilidad: “Tenemos superávit fiscal, superávit comercial y un tipo de cambio competitivo. No hay ninguna razón que justifique un cambio de régimen”.
Caputo defendió la política de disciplina fiscal aplicada desde el inicio de la gestión y repasó algunos de los hitos de su gestión: “Logramos equilibrio fiscal en el primer mes, bajamos impuestos por dos puntos y medio del producto, eliminamos el impuesto PAÍS y logramos que la inflación mensual baje del 12% al 2%”.
El funcionario también criticó las versiones de sectores de la oposición que auguran un ajuste adicional o una devaluación. “Ya lo vimos tres veces en nuestro mandato: cada vez que hay nerviosismo político, el mercado se retrae, pero no hay fundamentos para un cambio”, explicó.
El día después De cara al escenario posterior a las legislativas, Caputo consideró que la validación del rumbo económico será determinante para consolidar la credibilidad del país ante el mundo. “Estas elecciones son mucho más importantes de lo que se cree. El mensaje que demos va a definir la velocidad con la que lleguen las inversiones”, enfatizó.
Y cerró con una apelación política: “No desperdiciemos esta oportunidad. Si validamos este rumbo, Argentina va a crecer más rápido, habrá más recaudación, más baja de impuestos, más competitividad, mejores salarios y más empleo. Eso es lo que está en juego”.

