El debut del nuevo esquema cambiario coincidió con una semana corta pero intensa, en la que los mercados financieros enviaron señales de aprobación: la brecha cambiaria se redujo al mínimo, el dólar oficial se mantuvo por debajo de los $1.200 y los activos argentinos —desde bonos en dólares hasta acciones— mostraron fuertes subas. A esto se sumaron algunas señales alentadoras desde lo macroeconómico, con superávit fiscal en marzo, una moderación en los precios mayoristas y el repunte de la deuda soberana en pesos.
De acuerdo con el análisis de Cohen Aliados Financieros, pese a este auspicioso inicio, el nuevo régimen todavía despierta interrogantes. El Gobierno fue claro: no intervendrá en el mercado mientras el tipo de cambio se mantenga dentro de la banda establecida y solo actuará si se alcanza el piso. Por ahora, ese escenario no se concretó, pero la tendencia a la apreciación del peso —impulsada por el regreso del carry trade— podría generar tensiones en el frente externo, en especial si el tipo de cambio real pierde competitividad.
Freno en el comercio exterior
El dato menos alentador de la semana fue el superávit comercial de marzo, que se redujo drásticamente a solo US$ 323 millones, frente a los US$ 2.160 millones del mismo mes de 2024. En el primer trimestre del año, el saldo acumulado alcanzó los US$ 761 millones, muy por debajo de los US$ 4.401 millones registrados en igual período del año anterior.
Las exportaciones cayeron 2,5% interanual, con fuertes retrocesos en productos primarios (-16,1%) y energía (-13,5%), mientras que las importaciones crecieron 38,7%, destacándose el aumento en compras de autos, bienes de capital y bienes de consumo.
Buen resultado fiscal, con matices
En marzo, las cuentas públicas volvieron a cerrar con superávit: 0,1% del PBI en el resultado primario y 0,04% del PBI en el financiero. De este modo, el primer trimestre acumuló un superávit primario de 0,5% del PBI y fiscal de 0,1%, una mejora notable respecto al rojo del mismo período de 2023.

Sin embargo, los ingresos cayeron 1% interanual en términos reales, impactados por la eliminación del impuesto PAIS, mientras que el gasto primario subió 2% real. Se destacó el aumento en obra pública (+43%) y transferencias a provincias (+192%), impulsadas por el fallo de la Corte a favor de CABA. También crecieron las jubilaciones con bono (+19%) y la AUH (+20%). En cambio, se registraron fuertes caídas en programas sociales (-41%), subsidios (-44%) y salarios públicos (-11%).
El mercado de deuda reacciona con entusiasmo
El nuevo esquema cambiario activó un rally en la deuda soberana. En pesos, la curva a tasa fija avanzó 4,2%, con subas de hasta 10% en el tramo largo, mientras que la curva CER ganó 4,4%. Los bonos duales fueron los más favorecidos, con una suba semanal del 5,1%. Por el contrario, los dollar linked cayeron 6,1% y los futuros de Rofex recortaron un 5,9%, llevando la tasa de devaluación implícita a niveles negativos para abril.
El Tesoro logró un rollover del 75,7% en la primera licitación del mes, destacándose la demanda por la Lecap S16Y5. En cambio, las licitaciones de bonos dollar-linked fueron declaradas desiertas.
Por su parte, los bonos en dólares también tuvieron una semana explosiva: el GD35 y el GD41 treparon hasta 10,9% y el riesgo país cayó más de 100 puntos básicos, cerrando en 745 pb. La curva sigue invertida, pero con una pendiente más aplanada.
Precios mayoristas contenidos, desacople con el IPC
Mientras la inflación al consumidor mostró una dinámica más acelerada en marzo, los precios mayoristas se mantuvieron contenidos. El IPIM subió solo 1,5% mensual, mostrando una leve desaceleración frente a febrero. El Costo de la Construcción, en tanto, subió apenas 0,3%, con una caída en el componente de mano de obra.
Lo que viene
Esta semana el foco estará puesto en la evolución del tipo de cambio nominal y en si el Gobierno logra acercarlo al piso de la banda. También se esperan datos relevantes: el martes se publicará el EMAE de febrero, que podría mostrar mejoras tanto mensuales como interanuales, y el viernes se conocerán las cifras oficiales del mercado cambiario de marzo.
El Gobierno parece decidido a priorizar la desinflación por sobre la acumulación de reservas, aun cuando eso implique ciertos riesgos externos. Por ahora, el mercado le da crédito.

