En un reciente informe de Focus Market, se detalla el impacto de los cambios en el salario de los argentinos frente a la variación de precios en la economía. En este análisis, se proyecta el nuevo mínimo no imponible del impuesto a las ganancias para la cuarta categoría del sector trabajador, el cual será a partir de $2.064.600.
Damián Di Pace, Director de la Consultora Focus Market, comenta: «En los últimos meses, el salario comienza a ganarle a la inflación mensual. Sin embargo, a partir de agosto, quienes sean alcanzados por el impuesto a las ganancias verán una reducción en sus ingresos. La variación salarial no se trasluce en una mejora inmediata del consumo. Los volúmenes de venta caen en forma interanual pero crecen en la variación mensual desestacionalizada. El peso en el gasto hogareño de la variación de precios de los servicios públicos y privados resta margen de maniobra para la adquisición de bienes en la misma cantidad«.
Variación salarial y precios
Al analizar la variación salarial en los últimos dos años y medio frente al Índice de Precios del Consumidor (IPC) en sus componentes Núcleo, Regulados y Estacionales, se obtiene una clara imagen de la situación económica de los argentinos. De enero de 2022 a noviembre de 2023, los precios regulados crecieron por debajo de la inflación promedio. Sin embargo, este patrón se invirtió con la eliminación de subsidios en tarifas de servicios públicos, registrando un incremento acumulado del 101% en los primeros siete meses de 2024, con un promedio mensual superior al 10%.
En este período, los salarios aumentaron un 772%, mientras que los precios regulados subieron un 1085%, mostrando una brecha del 40,5% entre ambos.
Consumo y servicios
El consumo masivo es un indicador clave del poder adquisitivo de los argentinos. Al comparar la variación salarial con los precios de alimentos y bebidas hasta junio de 2024, se observa una diferencia del 38,1%. En cuanto a los servicios, la diferencia es del 25%.
Salario mínimo
El salario mínimo es el monto legalmente obligatorio que un empleador debe pagar a un trabajador por mes. Este salario se ajusta periódicamente para reflejar cambios en el costo de vida y la inflación. En términos nominales y reales (ajustado al dólar blue), el salario mínimo alcanzó su máximo valor en julio de 2017 con 527,4 dólares, cayendo a 111,8 dólares en octubre de 2020. Actualmente, se sitúa en 183,6 dólares, sin lograr recuperarse a niveles de la década pasada.
Di Pace enfatiza: «El propósito del salario mínimo es asegurar que todos los trabajadores reciban una compensación suficiente para cubrir sus necesidades básicas. Sin embargo, el salario mínimo de julio de $254.231 no alcanza para cubrir la canasta básica total de una persona adulta, cuyo costo en junio fue de $282.579.»
Impuesto a las ganancias
El gobierno nacional ha reglamentado el impuesto a las ganancias, con un mínimo no imponible de $1.800.000 y $2.340.000 para solteros, solteros con dos hijos y casados con dos hijos, respectivamente. Esta medida afecta a unos 800.000 trabajadores y comenzará a aplicarse en agosto. Las nuevas escalas y alícuotas son más graduales, variando del 5% al 35%.
Además, se han habilitado deducciones por gastos personales, como cónyuge e hijos, personal de casas particulares, prepagas, alquileres, intereses de créditos hipotecarios y gastos educativos, lo que permitirá reducir el monto del impuesto.
Proyecciones y actualizaciones
La ley establece una actualización de las escalas salariales en septiembre, basada en la variación del IPC entre junio y agosto. El mínimo no imponible para un trabajador soltero sin hijos en septiembre pasará a $2.177.780, para solteros con dos hijos a $2.407.020, y para casados con dos hijos a $2.750.880.
Di Pace concluye: «El salario ha sido la mayor víctima de la pérdida de valor de nuestra moneda en una economía que no crece. El actual gobierno apuesta a sanear la macroeconomía para revertir este proceso, aunque no será de inmediato. Mientras tanto, la microeconomía y los salarios continúan resentidos.»

