La Unión Industrial Argentina (UIA) realizó un relevamiento a más 550 empresas, que indicó mayores tensiones en el entramado productivo. Las empresas encuestadas expresaron que se agudizaron las dificultades para sostener los niveles de producción, mientras que en las restantes variables relevadas (ventas, exportaciones, empleo e inversiones) predominaron las empresas con caídas por sobre las que registraron subas.
En la proyección de actividad hacia el futuro, advierten una baja de la actividad, explicado por imposibilidad de acceder a insumos críticos para la producción, aumento de la deuda comercial y una creciente tensión en la relación con los proveedores.
El último relevamiento de los industriales indicó que se agudizaron las dificultades para sostener la producción. Se registraron niveles más bajos en las distintas variables de producción, ventas, exportaciones, empleo e inversiones.
El Monitor de Desempeño Industrial (MDI), que adelanta el ciclo de actividad industrial, volvió a encontrarse por debajo de 50 por sexta vez consecutiva y tocó un nuevo mínimo en la serie, reflejando la complejidad que atraviesa el tejido productivo sobre el cierre del año.
Expectativas
En un entorno de deterioro de los indicadores, las empresas consideraron que la situación económica actual está peor que hace un año. Esto se ve reflejado tanto en las percepciones sobre la propia empresa (un 51% dice estar peor que hace un año), como en las del sector de actividad (62% indicó estar peor). También, un 91% de las empresas señaló que la situación económica del país empeoró respecto al año pasado.

Luego de una mejora dada antes de las PASO, las expectativas volvieron a caer. Por un lado, menos empresas que en el relevamiento anterior consideran que es un buen momento para invertir (46% en octubre vs 52% en julio).
Por el otro, el 55% espera que la situación económica del país empeore el año próximo (de acuerdo al relevamiento realizado en la primera quincena de noviembre previo al balotaje).
Finalmente, se vuelve a observar una peor perspectiva sobre la situación de la empresa y los sectores de actividad. En ambos casos predominan las empresas que creen que la situación empeora el próximo año.
La coyuntura macroeconómica impactó negativamente en las empresas
En relación al entorno macroeconómico, continuaron los problemas para realizar los pagos al exterior presionando sobre la deuda comercial.
Las empresas manifestaron su preocupación por la imposibilidad de acceder a insumos críticos para la producción y destacaron la creciente tensión en la relación con los proveedores.

Restricciones a las importaciones de bienes: si bien se mantuvieron las dificultades para la aprobación e importación de bienes y servicios, las empresas reportaron aún más inconvenientes en los plazos de pago a proveedores. El 65% y 74% manifestó que la aprobación de solicitudes y el tiempo de aprobación de SIRAs empeoró, respectivamente. En tanto, los plazos de pago a proveedores empeoraron para el 88% de las empresas encuestadas (superando el 77% de abril). Esta última problemática empeoró en todas las empresas por igual, sin importar el tamaño de las mismas.
Dificultades con proveedores del exterior: El 53% de las empresas experimentaron dificultades con proveedores debido a los retrasos en los pagos. Además, un 25% indicó que, aunque aún no han enfrentado consecuencias, están preocupados por posibles repercusiones en el futuro.
Cobertura: La liquidez de las empresas está siendo principalmente volcada en plazos fijos (44% de las empresas) y activos en moneda dura (33% de las empresas). Al mismo tiempo se registra interés por los instrumentos atados al dólar que, al menos hasta el momento del relevamiento de la encuesta, no habían sido ofrecidos por los bancos
Deuda comercial
Bajo este contexto hay cada vez más empresas con deuda comercial. El 81% de las empresas que importan bienes e insumos reportó que actualmente posee deuda, cuando en diciembre de 2021 solo el 35% poseía y en diciembre de 2019 el 29%

La diferencia entre empresas que ya tenían deuda y las empresas con deuda actual es mayor cuando solo se observan las PyMES. Actualmente el 79% de las PyMEs que importan bienes e insumos tienen deuda, mientras que el 96% de las grandes empresas también enfrenta esta situación. En comparación con diciembre de 2019, la diferencia entre las PyMEs y las grandes empresas con deuda era más notoria: solo el 26% de las PyMIs tenía deuda comercial, mientras que el 67% de las grandes empresas ya la mantenía.
No solo aumentó la cantidad de empresas con deuda, sino que también creció el monto de las mismas. El 43% de las empresas manifestó que su montó creció 100% o más en dólares corrientes en relación a diciembre de 2019. Otro 37% declaró que su deuda creció hasta 100% y tan solo el 20% declaró que su monto se redujo o se mantuvo estable.
El stock de deuda representa en promedio 4 meses y medio de importaciones según el relevamiento. El 50% de las empresas indicó que su deuda significa de 0 a 3 meses de importaciones, mientras que para otro 34% representa de 4 a 6 meses. Por último, para el 16% restante el monto es mayor a 6 meses de importaciones.
El principal acreedor de la deuda comercial de las empresas relevadas son los proveedores, ya que el 86% de las empresas tiene deuda con ellos. Como ya se ha mencionado, la demora en los pagos está teniendo graves consecuencias en las relaciones con los proveedores internacionales.
Otra de las dificultades es que gran parte de la deuda está vencida o próxima a vencer. El 74% de las empresas manifestó que la mitad o más del total de su deuda vence dentro de los próximos 6 meses. Por su parte, el 80% declaró que parte de la deuda ya se encuentra vencida y el 10% que su deuda está próxima a vencer.
Radiografía industrial: bajas expectativas, problemas para importar y deuda comercial

