Silmag, la compañía nacida en 1993 en Las Higueras (Río Cuarto), acaba de dar un paso decisivo en su proceso de internacionalización. El fabricante de productos biomédicos de alta complejidad concretó en los últimos meses dos operaciones estratégicas: la apertura de una sociedad en México y la adquisición total de una firma en Brasil. Con estas jugadas, la empresa cordobesa no sólo refuerza su presencia en América Latina, sino que comienza a preparar el terreno para ingresar a los grandes mercados de Estados Unidos y Europa.
La compañía, fundada por Juan Carlos Magrini en el garaje de su casa y hoy dirigida por sus hijos Andrés, Diego y Yanina, junto al CEO Fernando Gaido, es líder en el desarrollo de dispositivos biomédicos como catéteres, sondas, drenajes, cánulas nasales y botones gástricos. Sus productos se utilizan en neonatología, pediatría y distintas especialidades médicas donde el “transporte de fluidos” —oxígeno, fármacos o líquidos corporales— es vital.
Actualmente, Silmag destina un 45% de su producción a la exportación y está presente en más de 15 países de América, África y Asia. Emplea a 200 personas en su planta de 3.500 m² en Las Higueras y, con la reciente incorporación de operaciones en Brasil, el grupo ya suma 250 colaboradores.

México: sociedad propia y una licitación clave
En tierra mexicana, Silmag creó la sociedad MagSil, un paso clave para optimizar la logística, facilitar la exportación y atender con mayor rapidez las demandas del mercado. La estrategia se potenció con la adjudicación de una licitación internacional del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que le permitirá proveer dispositivos médicos durante 2025 y 2026.
Entre los productos seleccionados figura Silport, un puerto implantable utilizado en tratamientos oncológicos que representa un estándar de calidad y seguridad para el acceso venoso central.
“El mercado mexicano es estratégico no sólo por su tamaño, sino también porque funciona como plataforma de acceso a Estados Unidos”, explicó Gaido en diálogo con Punto a Punto. “En el mediano plazo no descartamos instalar una ensambladora local, siguiendo el modelo de la industria automotriz, donde conviene fabricar componentes en un país y ensamblar en otro”.
Brasil: control total de una empresa biomédica
En paralelo, Silmag adquirió el 100% del paquete accionario de Total Medical Brasil, compañía en la que ya participaba como socia minoritaria. Con esta operación, la firma cordobesa pasó a tener el control absoluto de la gestión y la estrategia comercial en uno de los mercados de salud más grandes de la región.
“Esta inversión nos permite integrar plenamente la capacidad instalada, optimizar procesos y posicionarnos con mayor firmeza en un país que tiene políticas industriales activas y un alto potencial de desarrollo en el sector biomédico”, señaló Gaido.
El modelo de operación combina la planta de componentes en Las Higueras, desde donde se abastece a Brasil, con la ensambladora ubicada en ese país, lo que permite agilizar tiempos de entrega y mejorar la competitividad.

Camino a Estados Unidos y Europa
Consolidada en América Latina, Silmag se prepara para un desafío mayor: ingresar a los mercados más exigentes del mundo. Para ello, la compañía inició el proceso de certificación de las normas CE (Europa) y FDA (Estados Unidos), requisitos indispensables para poder comercializar sus productos en esas geografías.
“Antes de desembarcar en México ya habíamos empezado con las certificaciones internacionales”, detalló Gaido. “Obtener la norma CE nos abriría las puertas de Europa y, al mismo tiempo, facilitaría el ingreso a Estados Unidos. Ese es nuestro próximo gran objetivo”.
La apuesta se enmarca en un plan de crecimiento sostenido: en los últimos cinco años, Silmag duplicó sus ventas con una tasa promedio del 15% anual compuesta, y el objetivo es mantener esa dinámica, duplicando nuevamente en los próximos cinco.
Una pyme cordobesa con ADN global
El recorrido de Silmag refleja cómo una empresa familiar del interior argentino puede proyectarse al mundo con innovación y visión estratégica. De producir en un garaje en los años noventa pasó a convertirse en proveedora de hospitales de referencia como el Garrahan y en competidora en licitaciones internacionales.
Hoy, con una inversión de más de $170 millones en la ampliación de su capacidad productiva, la compañía está preparada para sostener su crecimiento. El 70% de sus ventas se canalizan a través del sector público, y el 30% restante a instituciones privadas, siempre con el paciente como foco central.
Con las operaciones en México y Brasil ya en marcha, y el proceso de certificación internacional en curso, Silmag se encamina a consolidar un modelo de expansión sostenible que combina innovación, integración regional y una visión global.
“Estamos convencidos de que el camino es crecer en el exterior, y hacerlo desde Córdoba hacia el mundo es un orgullo para todos nosotros”, resumió Gaido.

