Gabriel Reusa no habla de emprendimiento como una moda, sino como una pulsión. “El emprender es un gen que nunca se pierde”, afirma, y en su historia personal encuentra la explicación: creció en una “casa de emprendedores”, con un padre que “de lustrabotas llegó a tener una empresa” y que, aunque “lo arriesgó todo y lo perdió todo”, le dejó como herencia el “gustito por la adrenalina de hacer cosas”.
Ese impulso atravesó todas sus etapas. Durante años transitó el mundo corporativo, una etapa que hoy mira con cierta distancia crítica. “Me creí el concepto de yuppie de los 90”, reconoce. Sin embargo, con el tiempo entendió que ese camino tenía un techo que no estaba dispuesto a aceptar. “Que otro defina mi futuro no es para mí”, resume.
De esa ruptura nació Goulú, su proyecto gastronómico cordobés, donde combina producto propio con cocina de autor. Lo que empezó como una apuesta personal se transformó en una marca en expansión. Tras consolidar su restaurante sobre avenida Rafael Núñez, dio un paso estratégico al abrir una sucursal en el Aeropuerto Córdoba, sumando visibilidad ante el turismo y el público corporativo. Este año, además, desembarcó en el centro de la ciudad con un nuevo local, ampliando su presencia en distintos circuitos urbanos.
Pero la inquietud de Reusa no se agota en los restaurantes. En plena pandemia, mientras el sector gastronómico atravesaba uno de sus momentos más críticos, dio forma a Utuco, una red orientada a construir identidad gastronómica cordobesa. El proyecto busca relevar productores, registrar recetas y profundizar el desarrollo comercial de los alimentos que la provincia exporta “para la mesa del mundo”. Según cuenta, fue una de varias ideas que germinaron en ese período de crisis. “Hay otras cuatro que sigo fertilizando para que prendan”, señala, fiel a su lenguaje ligado a los procesos y al crecimiento orgánico.
Su mirada también se expande hacia el terreno cultural. Actualmente impulsa la recuperación de la ex Academia Argüello, donde proyecta crear un polo artístico que incluya teatro, galería, escuela y hotel. La iniciativa apunta a integrar gastronomía, arte y formación en un mismo espacio, reforzando una visión que entiende la experiencia cultural como un ecosistema más amplio.
A lo largo de sus proyectos, Reusa repite una idea que funciona como hilo conductor de su recorrido. “El elemento fundamental del emprendedor es el coraje”, sostiene. Pero no se trata de un salto al vacío: “Un coraje razonado, pensado, lógico”. En ese equilibrio entre intuición y estrategia se apoya una trayectoria marcada por la búsqueda constante, donde cada logro parece ser, más que un punto de llegada, el punto de partida de lo que viene.





