En un contexto que combina desaceleración inflacionaria con incertidumbre económica, los beneficios corporativos empiezan a consolidarse como una herramienta estratégica para atraer y fidelizar talento. Así lo refleja el “Informe de Beneficios Corporativos HR Trends 2026”, elaborado por Bonda sobre una muestra de 139 empresas argentinas relevadas entre enero y marzo de este año.
El estudio muestra que las compañías priorizan cada vez más propuestas vinculadas al bienestar, la flexibilidad y el alivio de gastos cotidianos. En ese escenario, la medicina prepaga encabeza ampliamente el ranking de beneficios: el 85,4% de las empresas la otorga y, en más de la mitad de los casos, el mismo plan alcanza a todo el personal.
Sin embargo, el informe advierte que la cobertura médica ya dejó de ser percibida como un diferencial competitivo y pasó a convertirse en un “commodity” dentro del mercado laboral formal.
Apoyo económico y beneficios cotidianos
Además de la prepaga, los beneficios más extendidos son los regalos por fechas especiales como el Día de la Madre o del Padre (55,8%), acciones vinculadas al bienestar (41,3%) y préstamos para empleados (38,9%).
En un escenario donde el poder adquisitivo sigue bajo presión, las empresas buscan acompañar gastos diarios de los colaboradores. El 38% otorga beneficios para almuerzos, con montos mensuales que van desde $110.460 hasta $315.600.
Por otro lado, el 47,4% ofrece beneficios de movilidad y transporte, y en el 72,3% de esos casos el costo es cubierto totalmente por la empresa.
También aparecen iniciativas orientadas a familias: el 53,3% entrega kit escolar, principalmente para el nivel primario.
Flexibilidad y salud mental, entre el discurso y la práctica
El modelo híbrido sigue consolidándose como el esquema laboral predominante: el 72,3% de las empresas trabaja bajo esta modalidad, mientras que solo el 18,2% mantiene esquemas completamente presenciales.
No obstante, el informe detecta una fuerte brecha entre intención y ejecución en materia de bienestar laboral. Aunque el 58,4% afirma contar con políticas de desconexión digital, más de la mitad reconoce que no logra cumplirlas en la práctica.
Algo similar ocurre con la salud mental. El 74,5% de las organizaciones reconoce que representa una problemática relevante dentro de las compañías, pero apenas el 50,4% ofrece beneficios específicos relacionados con asistencia psicológica o acompañamiento emocional.
Además, el 58,4% admite que ni siquiera releva feedback interno sobre sus políticas de bienestar.
La personalización, el gran desafío pendiente
Uno de los datos más relevantes del informe es que el 88,3% de las empresas considera que ofrecer beneficios personalizados podría mejorar la permanencia de los colaboradores. Sin embargo, solo el 31,4% implementa actualmente modelos flexibles donde cada empleado pueda elegir parte de sus beneficios. En paralelo, el 68,6% continúa utilizando esquemas tradicionales de paquetes fijos.
Para más de la mitad de las compañías (53,3%), el principal desafío hoy pasa justamente por construir propuestas más personalizadas y de mayor impacto real para los equipos.
En ese proceso, la tecnología empieza a ganar protagonismo: casi la mitad de las organizaciones (49,6%) ya implementa plataformas de autogestión de beneficios.
Más días libres y ajustes salariales frecuentes
Entre las políticas complementarias, el día de cumpleaños sigue siendo el beneficio adicional más extendido: el 72,4% de las empresas otorga una jornada libre.
En materia salarial, el informe muestra que las compañías todavía sostienen esquemas de actualización frecuentes. El 36,4% proyecta realizar cuatro ajustes salariales al año, mientras que el 29,7% prevé dos revisiones anuales.
Respecto a los criterios de actualización, el 42,6% ajusta principalmente por inflación y el 36,5% utiliza modelos mixtos que combinan inflación y desempeño.
Así, el relevamiento concluye que el mercado laboral corporativo atraviesa una transición donde las empresas reconocen la necesidad de evolucionar hacia modelos más flexibles, personalizados y centrados en el bienestar, aunque todavía predominan estructuras tradicionales y operativas.







