A menos de un mes del inicio de la Copa del Mundo 2026, las empresas argentinas ya empiezan a prepararse para un fenómeno que trasciende el fútbol y se mete de lleno en la cultura laboral. Según un relevamiento de Great Place To Work Argentina, 8 de cada 10 trabajadores consideran que la forma en que sus compañías acompañen el Mundial influirá “mucho” o “bastante” en su experiencia laboral.
El informe, elaborado entre colaboradores y líderes de Recursos Humanos, sostiene que el Mundial organizado por Estados Unidos, Canadá y México será mucho más que un evento deportivo para las organizaciones: funcionará como un “momento cultural de alta intensidad colectiva”, capaz de impactar en la motivación, el clima interno y el compromiso de los equipos.
“La pregunta no es si la empresa puede permitirse acompañar, sino si puede permitirse no hacerlo”, concluye el trabajo.
El partido también se juega en la oficina
Uno de los datos más contundentes del relevamiento muestra que apenas un 5% de los trabajadores preferiría que la actividad laboral continúe “sin cambios” durante los partidos de la Selección Argentina. En contrapartida, la mayoría espera algún tipo de gesto organizacional.
El 36% prefiere que la empresa organice espacios comunes para ver los encuentros, mientras que otro 23% valora la posibilidad de pausar el trabajo. Además, el 20% se inclina por alternativas híbridas, como home office o breaks especiales.
El estudio sostiene que la expectativa principal no es solamente la flexibilidad, sino la posibilidad de vivir el Mundial de manera compartida. “El espacio colectivo se transforma en una acción concreta de cultura organizacional”, señala el informe.
Flexibilidad, pantallas y actividades internas
Entre las acciones más valoradas por los trabajadores aparecen las actividades internas vinculadas al Mundial —como prodes, sorteos o concursos—, elegidas por el 60% de los encuestados. También sobresalen las pantallas o espacios para ver los partidos (55%), seguidos por una comunicación clara sobre cómo se trabajará durante esos días (46%).
En menor medida, aunque igualmente relevantes, aparecen los ajustes de horarios (34%), en línea con la consolidación de esquemas híbridos y remotos tras la pandemia.
El informe advierte que no alcanza con una sola medida aislada. La combinación entre actividades, espacios compartidos y comunicación anticipada es lo que genera mayor impacto positivo en el clima laboral.
El Mundial como factor de motivación
El relevamiento también analizó qué ocurrió durante la última Copa del Mundo, ganada por Selección Argentina en Qatar 2022. Allí, el 69% de los trabajadores afirmó que su motivación aumentó cuando la empresa acompañó activamente el evento, ya sea permitiendo ver partidos, flexibilizando horarios o generando actividades internas.
En cambio, cuando las compañías “no hicieron nada en particular”, casi un tercio de los empleados aseguró que su motivación disminuyó.
El promedio general de influencia del Mundial en la experiencia laboral alcanzó 4,05 puntos sobre 5, un indicador que, según el estudio, demuestra que este tipo de acontecimientos “no son un tema periférico de Recursos Humanos”.
No todos quieren lo mismo
Otro de los hallazgos centrales es que las preferencias de los trabajadores son diversas. Aunque el 46% prefiere ver los partidos en la oficina junto a sus compañeros, un 30% optaría por trabajar remoto esos días para seguir el Mundial desde su casa.
Para los especialistas, esto confirma que las empresas deberán evitar políticas rígidas y ofrecer alternativas flexibles que contemplen distintos perfiles y formas de vivir el torneo.
“Una política única no aplica para todos”, remarca el documento.
Una oportunidad cultural para las empresas
Desde Great Place To Work sostienen que el Mundial 2026 representa una oportunidad concreta para fortalecer el sentido de pertenencia y el engagement dentro de las organizaciones, sin necesidad de grandes presupuestos.
Las recomendaciones incluyen comunicar con anticipación cómo se organizará el trabajo durante los partidos, habilitar espacios compartidos, promover actividades internas y evitar imponer una única modalidad.
“El Mundial es uno de esos momentos donde las organizaciones pueden transmitir con naturalidad un mensaje de escucha, cercanía y reconocimiento hacia sus colaboradores”, concluye el informe.







