En un contexto donde las oficinas buscan reinventarse frente al avance del trabajo híbrido, Casa FOA 2026 se convierte en un laboratorio de tendencias. Allí, el Espacio 3 —concebido por el estudio Trama Arquitectas en colaboración con la firma cordobesa Hause Möbel— plantea una ruptura con el modelo tradicional de trabajo: ya no se trata de escritorios alineados, sino de una “Workplace Plaza”, una plaza de trabajo dinámica, flexible y centrada en las personas.
Bajo el concepto rector de “Habitar la transformación”, la propuesta entiende al espacio laboral como un proceso en constante evolución. “La arquitectura no impone, habilita; no determina, acompaña”, sintetiza el enfoque del equipo integrado por Florencia Liberati, Ana Pérez Giménez y María José Verón, quienes lideran Trama. La intervención, de 320 m², invita a pensar la oficina como un territorio abierto, adaptable a nuevas formas de encuentro, producción y bienestar.

De la oficina rígida a la experiencia flexible
El diseño toma como referencia la lógica de una plaza pública: circulación libre, múltiples escalas de interacción y espacios que se adaptan a diferentes usos. Así, conviven áreas de concentración individual, sectores de reunión informal y zonas de socialización, sin jerarquías rígidas.
La propuesta incorpora elementos como puentes, vegetación y recorridos fluidos que refuerzan la idea de conexión. A su vez, la materialidad —con pisos que combinan madera y porcelanato— y un sistema de cortinas curvas generan profundidad y variaciones perceptivas. Incluso el agua en movimiento suma una dimensión sensorial asociada al bienestar.
“El objetivo es que el usuario quiera estar en el espacio”, explican desde el equipo, en línea con una de las principales demandas del diseño corporativo post pandemia: ofrecer un diferencial frente al confort del hogar.

El sonido como protagonista
Uno de los ejes centrales del proyecto es el confort acústico, una variable cada vez más determinante en oficinas abiertas. Para ello, se incorporaron paneles de PET en columnas y elementos suspendidos, además de soluciones específicas como cabinas insonorizadas.
La cabina Orbit, desarrollada por Hause Möbel, se presenta como uno de los productos destacados: un espacio individual pensado para llamadas, reuniones virtuales o momentos de concentración. A esto se suman sistemas modulares, paneles divisorios y mobiliario que permite generar distintos grados de privacidad sin perder flexibilidad.
Diseño, tecnología y alianzas globales
La intervención funciona también como vidriera del proceso de transformación de Hause Möbel, que en su 30° aniversario impulsa un rebranding y suma alianzas internacionales.

En Casa FOA, la firma exhibe tanto sus líneas propias como la incorporación de marcas europeas como Sedus (Alemania) y Pedrali (Italia), que elevan el estándar de ergonomía y diseño. Sillones de socialización, mesas colaborativas y sistemas tecnológicos integrados —como pizarras dinámicas y pantallas— forman parte de un ecosistema que combina estética y funcionalidad.
“La oficina hoy también es una herramienta de marca empleadora”, señalan desde la empresa, destacando cómo las áreas de Recursos Humanos participan cada vez más en el diseño de los espacios, en busca de atraer y retener talento.
Un espacio para usar, no solo para mirar
A diferencia de otras propuestas expositivas, el Espacio 3 invita a la interacción directa. Los visitantes pueden sentarse, probar los muebles y experimentar las distintas configuraciones. Esta decisión apunta a romper con la lógica de la muestra estática y a generar una experiencia concreta de uso.
“El éxito no pasa solo por la observación, sino por lo que el usuario siente al habitar el espacio”, coinciden desde el equipo. En ese sentido, Casa FOA se posiciona como un observatorio donde convergen diseño, comportamiento humano y nuevas dinámicas laborales.

Arquitectura para una cultura en transición
La propuesta de Trama y Hause Möbel sintetiza una transformación más amplia: la de una cultura laboral que deja atrás estructuras jerárquicas y adopta modelos más horizontales, flexibles y colaborativos.
En este escenario, conceptos como la “coffee station” ganan protagonismo como espacios de encuentro, mientras que la oficina en su conjunto se redefine como una experiencia integral.
“Habitar la transformación implica entender que el trabajo ya no ocurre en un lugar fijo, sino en un sistema en movimiento”, concluyen.







