Cada vez más jóvenes empiezan a mirar a los modelos de negocio multinivel como una alternativa para generar ingresos propios sin abandonar otras actividades. La situación se refleja en distintos mercados de la región y muestra un cambio en la forma en que nuevas generaciones se vinculan con el trabajo independiente.
En la región de Centro y Sudamérica, mientras que la actividad creció alrededor de 11% durante el último año -tanto en cantidad de participantes como en volumen de ventas- la incorporación de nuevos distribuidores creció 23% entre 2024 y 2025, según datos de Herbalife. Se trata de la segunda mayor empresa de venta directa en términos de ingresos anuales (+5 mil millones de dólares), según el ranking de DSN (Direct Selling News).
Dentro de ese segmento, el 58% de quienes integran la red comercial pertenece a la Generación Z y a los millennials (es decir, personas de entre 20 y 35 años). A la par, nacionalmente, ese porcentaje llega al 44 %.
Natalia Angrisani, gerente de Comunicaciones Corporativas de la firma, explicó que “las nuevas generaciones están empezando a buscar modalidades de trabajo más flexibles, con propósito y que les permitan un mejor balance entre la vida personal y la laboral”.

Al mismo tiempo, en Argentina un 40% de los Distribuidores Independientes pertenece a la Generación X (entre 46 y 61 años de edad), lo cual refleja un ecosistema emprendedor equilibrado, con una marcada presencia en plazas como Córdoba, Buenos Aires y Rosario, donde la empresa concentra parte importante de su operación territorial.
A su vez, el liderazgo femenino también es clave: a nivel global, más del 70 % de quienes emprenden en venta directa son mujeres.
Fenómeno multicausal
En tanto, uno de los factores que impulsa el crecimiento es la posibilidad de comenzar con una inversión inicial acotada. En Herbalife, el ingreso suele requerir un kit básico de productos, cuyo valor ronda los $100.000, una cifra menor frente a otros formatos tradicionales de emprendimiento.
Asimismo, suma la posibilidad de escalar el negocio en base a la dedicación de cada persona. Al respecto, remarcó: “los resultados están sujetos al tiempo, al esfuerzo y al trabajo que cada distribuidor decide ponerle”.
Otro cambio que muestra el segmento es la incorporación de herramientas digitales. La compañía aseguró que viene profundizando la capacitación en plataformas online, automatización e inteligencia artificial para facilitar la gestión comercial.

Lejos del esquema tradicional asociado históricamente al puerta a puerta, Angrisani indicó que hoy el desafío pasa por “hacer sostenible el negocio en el tiempo”, combinando seguimiento de clientes, organización de equipos y uso de nuevas técnicas para ampliar el alcance.
“Más allá de una marca en particular, la industria de la venta directa responde a cambios estructurales del empleo, del consumo y de la digitalización”, cerró.



