La desarrollista cordobesa presentó oficialmente su nuevo edificio sobre avenida Vélez Sarsfield y destacó el avance de un esquema que integra mercado de capitales, fondos institucionales y construcción. Martín y Gabriel Teicher analizaron además el presente del sector, la falta de crédito hipotecario y el impacto económico de la actividad.
La inauguración de Torre Aurus marcó un nuevo hito para Grupo Elyon y también para el mercado desarrollista de Córdoba. El edificio, ubicado sobre avenida Vélez Sarsfield al 677, no solo representa la segunda etapa del master plan urbano que la firma impulsa en Nueva Córdoba, sino que además se convirtió en el primer desarrollo inmobiliario de la provincia financiado mediante un Fondo Común de Inversión Cerrado Inmobiliario (FCICI), aprobado por la Comisión Nacional de Valores.
Durante la presentación oficial, Martín y Gabriel Teicher, presidente y vicepresidente de Grupo Elyon, repasaron la evolución de la empresa, analizaron el escenario económico actual y plantearon los desafíos estructurales que enfrenta el sector inmobiliario argentino.

“Creemos profundamente que cuando el mercado de capitales se conecta con la economía real ocurre algo virtuoso: el ahorro se transforma en inversión, la inversión en construcción, la construcción en trabajo y el trabajo en oportunidades para miles de familias”, señalaron desde la firma.
Con 8.310 m2 construidos, 93 unidades residenciales -de 1, 2 y 3 dormitorios con precios que van desde los US$ 100.000 hasta los US$ 300.000- un local comercial y 62 cocheras, Torre Aurus se suma a los 33 emprendimientos entregados por Elyon en Córdoba Capital, donde la empresa ya supera los 93 mil metros cuadrados construidos y más de 1.180 unidades entregadas.

Un cambio de paradigma en el financiamiento
La experiencia de Torre Aurus fue también una prueba piloto de un modelo de negocios que busca romper con la lógica tradicional de la preventa inmobiliaria. El proyecto, lanzado en 2021 junto a la firma Dragma, logró financiar cerca del 50% de la obra mediante equity proveniente del mercado de capitales, permitiendo avanzar con previsibilidad incluso en medio de la volatilidad económica argentina.
Según explicaron los directivos, el gran desafío fue “ensamblar” dos mundos históricamente separados: el financiero y el inmobiliario.
“La construcción necesita horizontes largos, pero el sistema financiero argentino sigue funcionando a 30 días. Ahí existe una desconexión estructural que impide ampliar el acceso a la vivienda”, analizaron.
En ese sentido, remarcaron que el desarrollo inmobiliario puede funcionar como una cobertura sólida frente a la inflación, ya que el valor del metro cuadrado tiende a acompañar la evolución de los precios y además genera una rentabilidad adicional en el largo plazo.

«No tenemos una crisis económica, tenemos una crisis de confianza», planteó Teicher al subrayar que el problema central en Argentina no es la falta de capital, sino la desconfianza que impide que este se vuelque a la producción. «Cuando el capital que es cobarde pierde el miedo y se empieza a volcar a la producción, automáticamente la crisis empieza a desaparecer», dijo y agregó: «estamos especulando y no invirtiendo, estamos esperando y no invirtiendo»
La tercera etapa del master plan ya está en marcha. Se trata de Alere Laprida, un desarrollo de 12 mil m2 que Elyon impulsa junto a Sancor Seguros Real Estate mediante fondos institucionales, un esquema que —afirman— aporta previsibilidad absoluta a la obra.
Un sector atravesado por la falta de crédito
Durante la inauguración, Martín y Gabriel Teicher coincidieron en que uno de los principales problemas del mercado argentino es la ausencia de financiamiento hipotecario sostenido.
Actualmente, estiman que solo entre el 2% y el 5% de la población tiene capacidad de acceder a una vivienda sin crédito externo, una situación que termina segmentando fuertemente la demanda.
En Nueva Córdoba, explicaron, el perfil dominante está compuesto por estudiantes del interior del país y adultos mayores que buscan cercanía con servicios y dinámica urbana. En cambio, las familias jóvenes prácticamente desaparecieron del mercado de departamentos tradicionales y migraron hacia barrios cerrados o desarrollos periféricos.
“El acceso a la vivienda no puede seguir siendo un privilegio para una minoría”, sostuvieron.
La empresa considera que el Estado debería enfocarse en generar condiciones de largo plazo para incentivar la inversión y la vivienda, mediante beneficios impositivos y reglas estables, en lugar de implementar programas temporales o subsidios discontinuos.

El impacto de la construcción en la economía real
Más allá de los números, los empresarios insistieron en el efecto multiplicador que tiene la construcción sobre la economía.
Cada obra de la magnitud de Torre Aurus emplea de manera directa a unas 70 familias durante aproximadamente 40 meses, además del movimiento que genera sobre proveedores, corralones, profesionales y servicios asociados.
En ese contexto, Elyon defendió una estrategia “conservadora” dentro del negocio desarrollista: evitar depender exclusivamente de la preventa para garantizar la finalización de los proyectos.
“Si el valor de venta no cubre el costo de reposición, preferimos no vender”, explicaron, al tiempo que señalaron que la prioridad es sostener estructuras financieramente sanas y proyectos viables en el tiempo.
El master plan que la compañía desarrolla sobre Vélez Sarsfield contempla en total 22.030 metros cuadrados de construcción sobre un terreno de 2.860 metros cuadrados, consolidando una transformación urbana de gran escala en uno de los principales ingresos a Nueva Córdoba.
Con la inauguración de Torre Aurus y el lanzamiento de Alere Laprida, Grupo Elyon apuesta a consolidar un modelo donde el capital privado, los fondos institucionales y la economía real puedan integrarse para sostener el crecimiento urbano y ampliar el acceso al desarrollo inmobiliario en Córdoba.







