Las empresas enfrentan un escenario marcado por la escasez de talento, transformaciones tecnológicas y nuevas demandas de los trabajadores. En ese contexto, un informe global elaborado por la consultora Mercer advierte que muchas organizaciones deberán replantear su forma de trabajar para sostener el crecimiento en los próximos años.
Los datos surgen de la edición 2026 del informe Global Talent Trends, que recopiló la opinión de casi 12.000 ejecutivos, líderes de recursos humanos, inversores y empleados de distintos países durante septiembre y octubre de 2025.
Según el relevamiento, más de la mitad de los altos ejecutivos (54%) considera que la escasez de talento es el principal desafío vinculado a la fuerza laboral. En paralelo, el 59% de los responsables de recursos humanos afirma que atraer perfiles con habilidades digitales es hoy su mayor dificultad.
El estudio plantea que la inteligencia artificial aparece como un factor central en la reorganización del trabajo. De hecho, el 98% de los ejecutivos consultados anticipa cambios significativos en el diseño organizacional en los próximos dos años. Dentro de ese proceso, el 60% estima que entre el 11% y el 20% de sus empleados deberá ser reubicado o capacitado nuevamente a partir del avance de estas tecnologías.
Además, una proporción similar prevé que la adopción de inteligencia artificial también reducirá la cantidad total de trabajadores en algunas áreas.
Desafíos internos en las organizaciones
El informe también identifica una brecha entre la alta dirección, las áreas de recursos humanos y los empleados, que podría afectar el desempeño de las compañías.
Entre los trabajadores aparece un mayor nivel de agotamiento: solo el 44% afirma sentirse en plenitud en su empleo, una cifra que cae frente al 66% registrado en 2024. A esto se suma un aumento en la preocupación por la pérdida de empleo vinculada a la automatización y la inteligencia artificial, que pasó del 28% al 40% en ese período.
La percepción de los empleados también muestra diferencias respecto a la mirada de los líderes empresariales. El 62% considera que las empresas subestiman el impacto emocional que genera la adopción de la inteligencia artificial, mientras que apenas el 19% de los responsables de recursos humanos incluye este aspecto dentro de sus estrategias digitales.
El estudio señala además una diferencia de prioridades dentro de las organizaciones. Mientras el 63% de los ejecutivos considera prioritario rediseñar el trabajo para incorporar automatización e inteligencia artificial, esa cifra baja al 46% entre los líderes de recursos humanos.
En ese contexto, solo el 8% de los ejecutivos consultados define actualmente al área de recursos humanos como una función estratégica dentro de las empresas.
Menor confianza en la preparación para la era de la IA
A pesar de las inversiones en tecnología, los líderes empresariales muestran menos confianza en la preparación de sus organizaciones para el nuevo escenario. En 2026, el 51% considera que su empresa está lista para competir en un entorno de trabajo compartido entre humanos y máquinas, cuando en 2024 esa cifra era del 65%.
Para los inversores, sin embargo, la integración entre capacidades humanas e inteligencia artificial será clave para la competitividad. El 72% cree que las compañías que logren combinar ambos factores estarán mejor posicionadas en el mercado.
El rol del liderazgo
El informe también plantea que el liderazgo será un factor determinante en esta etapa de cambios. El 83% de los inversores considera que las empresas dirigidas por ejecutivos capaces de adaptarse a contextos inciertos tendrán mejores resultados durante las crisis.
Entre las habilidades que los directivos consideran prioritarias aparecen la gestión de riesgos y la estrategia. En cambio, los empleados destacan la importancia de la comunicación y la empatía. Según el estudio, ambas dimensiones deberán combinarse con capacidades digitales para gestionar organizaciones atravesadas por la inteligencia artificial.
Si bien el 75% de las empresas reconoce la necesidad de avanzar en su transformación digital, solo el 30% considera que tiene un nivel alto de agilidad en ese aspecto.
Cambios en la relación entre empresas y trabajadores
El relevamiento también muestra cambios en la relación entre empleados y organizaciones. El nivel de satisfacción laboral cayó en los últimos años: el 62% de los trabajadores afirma estar satisfecho con su empleo, frente al 82% registrado en 2024.
En paralelo, creció el porcentaje de personas que evalúa cambiar de trabajo.
Ante este escenario, Mercer plantea que las compañías deberán revisar su propuesta de valor para atraer y retener talento. Entre las prioridades de las áreas de recursos humanos para 2026 aparece la mejora de la experiencia del empleado y el uso de herramientas de análisis de datos para personalizar beneficios, recompensas y oportunidades de desarrollo.
El estudio también señala la necesidad de fortalecer las instancias de diálogo dentro de las organizaciones. Solo el 37% de los empleados tuvo una conversación sobre su carrera con su jefe durante el último año y apenas el 38% recibe retroalimentación frecuente sobre su desempeño.
Según Mercer, avanzar en sistemas de compensación basados en habilidades, mejorar los mecanismos de feedback y utilizar datos para la gestión del talento serán factores clave para alinear los objetivos del negocio con las expectativas de los trabajadores.








