La crisis del poder adquisitivo sigue profundizándose en Córdoba y ya impacta de lleno en la dinámica laboral. Un relevamiento de Varianza Consultora, realizado sobre más de 600 casos en toda la provincia, muestra que el 90% de los trabajadores cordobeses no logra ahorrar ni darse grandes gustos, mientras que la mitad tiene un segundo empleo o está buscando uno para complementar ingresos.
El dato más crítico refleja que el 50,97% no logra cubrir siquiera los gastos básicos del hogar, mientras que otro 37,6% apenas alcanza a hacerlo. Solo un 8% puede darse algún gusto ocasional y apenas el 2,9% consigue ahorrar luego de cubrir todas sus obligaciones.
“Estamos viendo una realidad donde nueve de cada diez cordobeses no pueden proyectar consumos más allá de lo esencial. En muchos casos ni siquiera llegan a cubrir lo básico”, explicó Sebastián Panero, director de la consultora a Punto a Punto Radio.
Dos años de deterioro sostenido
El estudio detecta que más del 84% considera que su poder adquisitivo empeoró en los últimos doce meses. Pero el dato adquiere mayor gravedad al cruzarse con mediciones previas: el mismo fenómeno ya se registraba un año atrás.
“El problema no es solo la foto actual, sino la película completa. Son al menos dos años de deterioro sostenido en la economía familiar”, advierte Panero.
La consecuencia inmediata aparece en la reorganización laboral: mientras un 22% ya sostiene dos o más empleos, otro 28% está buscando activamente sumar una segunda fuente de ingresos. La lógica también cambió: ya no se trata de mejorar la calidad de vida o acceder a consumos aspiracionales, sino de llegar a fin de mes.
A eso se suma que el 64% considera excesiva su carga laboral en relación con la remuneración que recibe.
Salarios por debajo de la línea de pobreza
La distribución salarial también expone la fragilidad del escenario:
- 31% percibe menos de $500.000 mensuales
- 40% cobra entre $500.000 y $1,2 millones
- 22% se ubica entre $1,2 y $2,5 millones
- 5,6% percibe entre $2,5 y $5 millones
- Apenas 0,74% supera los $5 millones
En términos prácticos, el 71% de los encuestados tiene ingresos inferiores al valor estimado de la canasta básica total, referencia que marca la línea de pobreza para un hogar tipo.

Menos confianza en el futuro
Uno de los cambios más notorios respecto de relevamientos previos es el deterioro de las expectativas. Si durante 2025 persistía cierta esperanza de mejora, hoy esa percepción cambió.
El 60,9% descree que la situación económica mejore en los próximos meses, un dato que, según Panero, empieza a correlacionar con la caída en la imagen del Gobierno nacional en Córdoba.
“El discurso de expectativa había funcionado durante un tiempo, pero hoy vemos que empieza a agotarse frente a la realidad concreta de los ingresos”, señala.
Reforma laboral y crisis de representación
La encuesta también midió percepciones sobre derechos laborales y sindicalismo. Más de la mitad asegura no acceder plenamente a beneficios básicos como vacaciones pagas, aguinaldo, obra social o licencias.
En paralelo, el 50% cree que una eventual reforma laboral empeoraría su situación, mientras solo un 5% considera que podría mejorarla.
La desconfianza hacia la representación sindical también aparece marcada: casi el 40% considera que los gremios son “casta” y no benefician al trabajador, mientras otro 37% cree que son necesarios, aunque no les generan confianza.
Para Panero, este fenómeno responde a una crisis más profunda: “Hay una fuerte pérdida de representatividad institucional. La gente descree de la política, de los gremios, de la justicia y de casi todos los espacios tradicionales de referencia”.
El resultado final dibuja una postal cada vez más extendida en Córdoba: más horas trabajadas, menos margen económico y una expectativa de mejora que empieza a diluirse.



