Comprar un auto en Argentina no es solo una decisión de movilidad, sino también una de las más relevantes en materia de finanzas personales. Así lo plantea el asesor financiero Matías Daghero, quien advierte que una mala elección puede comprometer seriamente la economía familiar.
“Las finanzas personales son el cimiento sobre el cual se construyen los grandes patrimonios. Y una de las decisiones más importantes que una persona toma en su vida es la compra de un auto, porque implica un monto elevado y errores comunes pueden afectarte fuertemente”, señala.
Antes de pensar en marcas o modelos, Daghero recomienda responder a la pregunta clave: ¿tenemos la capacidad financiera para afrontar no solo la compra, sino también el mantenimiento del vehículo?

Para el especialista, los gastos del auto nunca deberían comprometer la calidad de vida ni la capacidad de ahorro. En ese sentido, sugiere tres condiciones indispensables antes de avanzar:
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Contar con un fondo de emergencia equivalente al 20% del valor del vehículo.
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Mantener capacidad de ahorro incluso después de cubrir los costos de patente, seguro, combustible y mantenimiento.
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Comprar lo mínimo necesario, evitando pagar de más por un auto que se deprecia con rapidez (en promedio, un 60% en cinco años).
El laberinto del financiamiento
Daghero es categórico respecto de los planes de ahorro, que considera “la peor forma de financiar un auto en Argentina”. Pese a que representan el 40% de las ventas, advierte que solo el 37% de quienes los inician llega a obtener el vehículo.
Las razones son múltiples: cuotas variables atadas al precio del 0 km, gastos ocultos, requisitos adicionales al momento de la entrega, incertidumbre sobre la disponibilidad de modelos y demoras frecuentes. “Son un producto financiero diseñado para beneficiar a las automotrices y no al consumidor”, afirma.
En cambio, el crédito prendario puede ser una opción válida, aunque con cautela. La excepción son los préstamos a tasa 0% que a veces ofrecen las automotrices para liquidar stock, pero fuera de esos casos, el costo financiero en pesos resulta demasiado alto.

El pago al contado, la opción más conveniente
En el contexto actual, comprar un auto con dinero en mano aparece como la mejor alternativa. Según Daghero, además de obtener descuentos significativos frente a los precios de lista, el comprador tiene poder de negociación.
“Ahorrar por cuenta propia para llegar al monto necesario es mucho más conveniente que caer en un plan de ahorro”, sostiene.
Usados: una alternativa más accesible
Para quienes buscan ajustar el presupuesto, los autos usados ofrecen ventajas: menor precio de compra, menor depreciación y gastos de mantenimiento más bajos. Sin embargo, advierte que la financiación es prácticamente inexistente y que se requiere una revisión mecánica exhaustiva para evitar sorpresas.
En el caso de vender un auto usado, Daghero recomienda hacerlo de manera particular: entregarlo como parte de pago en una concesionaria puede significar perder entre un 20% y un 30% de su valor real de mercado.

Daghero concluye que comprar un auto en Argentina es una decisión compleja, pero que se puede transitar de manera saludable si se aplica disciplina y planificación:
“Si no podemos ahorrar al menos el 10% de nuestros ingresos de manera sostenible, es probable que no podamos mantener un vehículo en el tiempo”.








