La inteligencia artificial atraviesa una nueva etapa dentro de las organizaciones. Después de varios años de experimentación con asistentes virtuales, chatbots y pruebas de concepto, muchas compañías enfrentan ahora un desafío diferente: lograr que esas iniciativas se integren efectivamente a los procesos de negocio y generen resultados medibles.
En ese contexto, Konecta anunció el lanzamiento de Kolibri, una plataforma de inteligencia artificial agéntica diseñada para que los sistemas no solo respondan consultas, sino que también ejecuten tareas completas de forma autónoma dentro de entornos corporativos.
La propuesta surge a partir de una problemática que la compañía detecta con frecuencia en el mercado. Según explicó Nourdine Bihmane, CEO de Konecta, muchas iniciativas fracasan cuando intentan pasar del laboratorio a la producción. “Hemos visto fracasar cientos de proyectos de IA, no en la demo, sino en el paso a producción. El problema nunca es la tecnología, sino la falta de conocimiento operativo”, sostuvo.
A diferencia de los modelos tradicionales de automatización, la IA agéntica permite que los sistemas interactúen con múltiples aplicaciones, consulten información, ejecuten acciones y completen procesos de punta a punta, manteniendo mecanismos de supervisión y trazabilidad.

Una plataforma entrenada para procesos de negocio
Kolibri fue desarrollada a partir de la experiencia acumulada por Konecta en más de 25 años de gestión de experiencia de cliente y operaciones digitales. La empresa administra actualmente más de un millón de interacciones diarias en distintos mercados y sectores productivos.
Ese conocimiento operativo fue incorporado a una biblioteca de casos de uso que busca acelerar la implementación de proyectos de inteligencia artificial en las organizaciones. La plataforma incluye aplicaciones previamente validadas para procesos como atención al cliente, facturación, soporte técnico, gestión de reclamos, devoluciones, seguimiento de pedidos y clasificación automática de correos electrónicos.
La solución también incorpora herramientas para analizar la voz del cliente y automatizar tareas que históricamente requerían múltiples intervenciones humanas. En la práctica, un usuario puede iniciar una consulta y permitir que gran parte de la gestión sea resuelta por agentes de IA capaces de interactuar con distintos sistemas empresariales.
“Kolibri es la forma de llevar todo ese conocimiento a despliegues reales”, afirmó Bihmane al referirse a la experiencia acumulada por la compañía en operaciones complejas y reguladas.

Sectores regulados y control operativo
Uno de los focos de la plataforma está puesto en industrias donde la automatización requiere altos niveles de control, seguridad y cumplimiento normativo. Entre los sectores objetivo aparecen banca, telecomunicaciones, energía, retail, turismo y movilidad.
Para responder a esas exigencias, Kolibri incorpora capacidades de observabilidad, monitoreo, ciberseguridad y gobierno de inteligencia artificial. La plataforma opera además bajo los lineamientos del sistema de gestión certificado por la norma ISO 42001 implementado por Konecta.
La compañía sostiene que uno de los principales desafíos de las organizaciones no es únicamente desplegar agentes inteligentes, sino garantizar que su funcionamiento pueda auditarse, supervisarse y mantenerse alineado con las regulaciones vigentes.
La arquitectura también fue diseñada para integrarse con los sistemas tecnológicos que las empresas ya utilizan. Entre ellos se encuentran plataformas CRM, herramientas de contact center, sistemas de datos corporativos y soluciones desarrolladas por socios tecnológicos especializados.
Los primeros casos de implementación
La plataforma ya registra aplicaciones concretas en entornos productivos. Uno de los casos destacados es el de Food Delivery Brands, donde se implementó un voicebot basado en inteligencia artificial agéntica para gestionar pedidos y mejorar la capacidad operativa en momentos de alta demanda.
Según explicó Enrique Rodríguez Gracia, Head de Atención al Cliente y Call Center de la compañía, la solución permitió optimizar la atención sin resignar personalización. “Hemos logrado esta eficiencia sin renunciar al servicio personalizado y preciso que nuestros clientes esperan”, señaló.
El ejecutivo agregó que el sistema aportó mayor capacidad de respuesta durante los períodos de mayor actividad y permitió absorber picos de demanda sin afectar la experiencia de los usuarios. “Este coworker digital nos aporta la escala y la agilidad que necesitamos, siempre con el respaldo fluido de nuestros agentes”, afirmó.
Con el lanzamiento de Kolibri, Konecta busca posicionarse en una etapa de evolución de la inteligencia artificial donde el foco deja de estar exclusivamente en asistir personas y comienza a trasladarse hacia la ejecución autónoma de procesos empresariales completos.







