El economista y director de Invecq, Esteban Domecq, aseguró que la economía argentina atraviesa una etapa de “alta tensión macroeconómica” en la que el Gobierno deberá equilibrar tres objetivos difíciles de compatibilizar: la acumulación de reservas, la desinflación y la recuperación de la actividad económica.
La definición fue realizada durante una nueva edición del Comité de Inversiones organizado por SyC Inversiones, donde el especialista expuso ante empresarios y referentes financieros bajo el concepto de “Trilema 2026”.
Domecq sostuvo que el programa económico enfrenta tensiones crecientes a medida que cambia la demanda social y se profundizan las diferencias entre sectores productivos.
“Acumular reservas es absolutamente necesario. El riesgo pasa por el volumen de acumulación que a su vez puede afectar el proceso de desinflación dependiendo de dónde se ubique el tipo de cambio”, explicó el economista.
Según planteó, el escenario actual obliga al Gobierno a encontrar un punto de equilibrio entre variables que muchas veces “colisionan entre sí”. En ese marco, advirtió que el combate contra la inflación ya no ocupa el centro de las preocupaciones sociales.
“El ‘job description’ del presidente Milei era: ‘vení, eliminame la inflación que no la aguanto más’. Pero la gente va cambiando y hoy dice: ‘ya no me importa la inflación, me importa llegar a fin de mes, recuperar mi consumo y cuidar mi empleo’”, afirmó.
De acuerdo con los datos presentados durante la exposición, la inflación pasó de ser la principal preocupación de los argentinos al séptimo lugar, desplazada por la pérdida del poder adquisitivo y la falta de empleo.
Un contexto internacional “caótico pero favorable”
En el plano global, Domecq definió al 2026 como un año “caótico y paradójicamente bastante favorable”, especialmente para las economías emergentes y latinoamericanas.
El economista destacó que Argentina podría beneficiarse por el comportamiento de los commodities y por la apreciación de las monedas de los principales socios comerciales. En particular, remarcó la evolución de Brasil.
“El real en lo que va del año está 10% fortalecido. Esto da cuenta de un proceso de gran apreciación de nuestro principal socio comercial”, indicó.
No obstante, también alertó sobre las dificultades financieras externas derivadas de la política monetaria estadounidense. “Tenemos una tasa de interés elevada que nos va a acompañar de acá al fin del mandato de Javier Milei y eso complicaría cualquier intento de Argentina de volver al mercado de capitales”, señaló.
Sectores que crecen y otros que siguen en recesión
Durante su análisis, el director de Invecq describió una economía “a múltiples velocidades”, donde conviven actividades altamente dinámicas con otras todavía golpeadas por la caída del consumo.
“Una proyección de crecimiento del 2,5% esconde sectores al -10% y otros al +20%”, explicó.
En ese sentido, aseguró que sectores vinculados al agro, la energía y la minería muestran un comportamiento “ultra expansivo”, mientras que gran parte de las actividades asociadas al mercado interno continúan atravesando un escenario recesivo.
Para Domecq, este fenómeno genera una recuperación heterogénea que todavía no logra trasladarse plenamente al consumo ni al empleo.
“La salida es ir al medio”
Como conclusión, el economista sostuvo que el desafío del Gobierno será evitar políticas extremas y encontrar un sendero de crecimiento sostenible.
“Si vamos a buscar la inflación del 10%, tal vez la encontramos en la ‘paz de los cementerios’ si estamos afuera. La salida es ir al medio: buscar dos o tres puntos de actividad con 20% de inflación”, planteó.
Finalmente, pidió prudencia y paciencia frente al proceso de estabilización económica y advirtió que la recuperación estructural demandará tiempo.
“Lo que tenemos por delante es un camino sinuoso lleno de obstáculos, va a llevar tiempo y va a ser difícil y costoso. El éxito es quebrar 15 años de estancamiento estructural con un crecimiento estable que no vemos hace tiempo”, concluyó.







