El consumo en la ciudad de Córdoba continúa mostrando señales de debilidad. Según el último informe del Observatorio Comercial de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), las ventas minoristas registraron en marzo de 2026 una caída del 10% interanual en unidades, consolidando una tendencia contractiva que impacta de lleno en la actividad comercial.
El informe, elaborado a partir de un relevamiento en corredores comerciales y shoppings de la ciudad, también advierte un deterioro más profundo en la rentabilidad de los negocios, que cayó un 15% en comparación con el mismo mes del año pasado.
En la medición intermensual, el desempeño tampoco fue alentador: las ventas retrocedieron 1% frente a febrero, mientras que la rentabilidad descendió un 6%, reflejando un escenario de presión sobre los márgenes.
Pese a este contexto, el ticket promedio mostró una suba significativa. En marzo se ubicó en $145.500, por encima de los $115.950 registrados en febrero. Sin embargo, este incremento no logró compensar la caída en las cantidades vendidas, lo que sugiere un consumo más selectivo y condicionado por la pérdida de poder adquisitivo.
Las expectativas del sector también evidencian el difícil momento: solo el 20% de los comerciantes afirmó haber cumplido con sus previsiones de ventas para el mes.
Al analizar por rubros, el informe destaca que perfumerías, accesorios de moda y electrónica e informática fueron los segmentos con mejor desempeño relativo, en un contexto general de retracción.
En cuanto a los medios de pago, la tarjeta de crédito se mantiene como la herramienta predominante entre los consumidores, incluso por encima de las billeteras virtuales. En contrapartida, el débito y el efectivo continúan perdiendo participación.
El relevamiento de la CCC confirma así un escenario desafiante para el comercio minorista cordobés, donde la combinación de caída en las ventas, menor rentabilidad y expectativas incumplidas marca el pulso de un sector que aún no logra recuperar dinamismo.








