La cordobesa Prodeman atraviesa una etapa de fuerte expansión productiva impulsada por la creciente demanda internacional y la necesidad de ampliar su capacidad operativa. La firma, con más de cuatro décadas en el mercado, avanza en la construcción de dos nuevas unidades industriales: una planta de procesamiento de maíz destinada a la producción de harinas y otra enfocada exclusivamente en alimentos elaborados a base de maní.
Según explicó Ivana Cavigliasso, directora de Prodeman, la empresa trabaja actualmente al 100% de su capacidad instalada, situación que motivó el inicio de nuevas inversiones para sostener el crecimiento y diversificar la oferta comercial tanto en el mercado interno como en el exterior.
“Hoy estamos funcionando al máximo de nuestra capacidad, por eso necesitamos seguir creciendo y generando nuevas alternativas productivas”, señaló la directiva.
Uno de los proyectos centrales es la nueva planta de procesamiento de maíz, que permitirá producir harina propia para abastecer una línea de snacks y productos recubiertos. Este proyecto contará con maquinaria de última generación y una capacidad proyectada de 150 toneladas de maíz diarias.

La obra ya se encuentra en etapa de construcción del galpón y forma parte de una estrategia de integración productiva orientada a ganar competitividad y reducir dependencia de terceros proveedores.
En paralelo, la compañía desarrolla una planta exclusiva para productos elaborados con valor agregado, ubicada en el mismo predio donde opera su planta de generación de energía, a unos 500 metros de la actual planta manisera. Allí se concentrará la producción de alimentos procesados como maní tostado, frito, garrapiñadas, productos con chocolate y nuevas líneas vinculadas a snacks saludables y pastas de maní.
Cavigliasso explicó que la nueva infraestructura responde también a cuestiones operativas y de seguridad alimentaria. “La planta actual no puede detenerse porque debemos sostener el abastecimiento, y además muchos equipos como hornos y freidoras no pueden trasladarse. Necesitábamos una estructura completamente nueva”, sostuvo.
La nueva unidad permitirá además optimizar el manejo de alérgenos y minimizar riesgos de contaminación cruzada, una exigencia creciente de los consumidores internacionales y de los mercados premium.

Europa, sustentabilidad y valor agregado
El perfil exportador de Prodeman continúa siendo uno de los pilares del negocio. Actualmente, el 80% de la producción se destina a mercados internacionales, con Europa como principal destino y el puerto de Rotterdam como centro estratégico de recepción y distribución.
En ese contexto, la sustentabilidad dejó de ser un diferencial para convertirse en una condición de acceso a los mercados. “El consumidor europeo ya no solo exige calidad; ahora pone el foco en cómo producimos y en el impacto ambiental de toda la cadena”, indicó Cavigliasso.
Para responder a esas demandas, la compañía profundizó programas de agricultura regenerativa, medición de huella de carbono y cuidado del suelo, alineando su estrategia productiva con estándares ambientales cada vez más estrictos.
La directiva remarcó que el desafío ya no pasa únicamente por exportar materias primas, sino por avanzar hacia productos con mayor valor agregado. En esa línea, la empresa prevé incorporar harina de maní y harina de maíz a su portafolio, además de ampliar la línea de snacks recubiertos y alimentos funcionales.
La maquinaria destinada a la producción de harina de maní comenzará a operar en julio de este año, mientras que la planta de maíz proyecta entrar plenamente en funcionamiento durante el primer semestre de 2027.

Inteligencia artificial y transformación interna
El proceso de expansión no se limita a la infraestructura industrial. La empresa también impulsa una transformación tecnológica integral que incluye digitalización de procesos e incorporación de inteligencia artificial para la toma de decisiones estratégicas.
“La idea es eliminar registros en papel y trabajar con información en tiempo real. La inteligencia artificial nos permite analizar datos y optimizar procesos de manera mucho más eficiente”, explicó la directora.
Desde la compañía sostienen que la tecnología no reemplazará puestos de trabajo, sino que modificará los perfiles laborales dentro de la organización. El objetivo es migrar desde tareas vinculadas a carga manual de datos hacia funciones analíticas y de interpretación de información.
Aunque todavía no hay una cifra definitiva sobre nuevas incorporaciones, estiman que la expansión industrial demandará un crecimiento significativo de la plantilla de personal en los próximos años.

Resiliencia empresaria y mirada a largo plazo
En medio de un escenario económico complejo, marcado por tasas de interés elevadas y dificultades en el acceso al financiamiento, Prodeman mantiene una visión de largo plazo apoyada en la experiencia acumulada durante más de 40 años de actividad.
“Las empresas argentinas estamos acostumbradas a adaptarnos y reinventarnos constantemente”, afirmó Cavigliasso, quien destacó además la importancia de sostener empleo formal y desarrollo regional en las pequeñas comunidades donde opera la firma.
La ejecutiva también valoró la mejora en la inserción internacional de Argentina y consideró que el fortalecimiento de las relaciones comerciales externas resulta clave para el crecimiento del sector alimenticio exportador.
Pese a los desafíos financieros y a las tensiones en la cadena de pagos, la empresa apuesta a sostener su competitividad mediante eficiencia operativa, incorporación tecnológica y control de costos. “El mundo sigue consumiendo alimentos y ahí vemos una oportunidad enorme para seguir creciendo”, concluyó.







