El deterioro del clima social y económico empieza a impactar de lleno en la imagen del gobierno nacional. Sin embargo, el oficialismo mantiene competitividad electoral y continúa liderando los escenarios de intención de voto. Esa es una de las principales conclusiones del nuevo informe de QMonitor, elaborado por QSocial Big Data, y del análisis realizado por Lucas Klobovs.
El relevamiento de mayo de 2026 confirma una caída sostenida del humor social y un creciente agotamiento de la tolerancia al ajuste económico. No obstante, el estudio también revela que la oposición todavía no logra capitalizar el descontento ciudadano ni consolidar un liderazgo competitivo frente al oficialismo.
“El gobierno sigue teniendo un piso electoral importante y continúa liderando tanto escenarios de primera vuelta como de balotaje”, sostiene Klobovs. Según el especialista, la situación “no es irreversible”, aunque la recuperación del apoyo dependerá principalmente de la evolución económica y de la capacidad oficial para responder a las demandas de transparencia y combate a la corrupción.
Economía, inflación y desgaste social
El informe de QMonitor expone un deterioro marcado en la percepción económica de la población. Apenas el 19% de los encuestados evalúa positivamente la situación económica del país, lo que representa una caída de 23 puntos respecto de diciembre.

La presión sobre los hogares se volvió uno de los indicadores más sensibles del malestar social. El 75% de las familias aseguró haber tenido que recortar gastos para llegar a fin de mes, mientras que el 58% declaró no tener capacidad de ahorro y el 67% admitió dificultades para afrontar deudas o cuotas durante el último año.
La fragilidad financiera también se refleja en el uso cotidiano del crédito: el 61% utilizó la tarjeta para cubrir gastos básicos —como alimentos, servicios o medicamentos— y el 58% recurrió a ahorros previos para afrontar gastos corrientes del hogar.
En paralelo, crece la percepción de que el gobierno no logra controlar la inflación. El 65% considera que la administración de Javier Milei no está consiguiendo estabilizar los precios, un indicador que aumentó 14 puntos desde febrero.
Mercado laboral bajo presión
El informe también advierte sobre un escenario de creciente incertidumbre laboral. Más de la mitad de los trabajadores consultados considera que su empleo es poco o nada estable, mientras que el 37% reportó reducción de ingresos o de jornada laboral en los últimos seis meses.
Además, el 41% percibe señales de posibles despidos o recortes de personal en sus empresas, un porcentaje que asciende al 55% en el Gran Buenos Aires.
Para Klobovs, este deterioro económico constituye hoy el principal factor de desgaste del gobierno. De hecho, el análisis predictivo de QSocial Big Data concluye que el malestar económico explica el 75% del crecimiento de la desaprobación presidencial.
El restante 25% se vincula a la exposición pública de denuncias de corrupción relacionadas con el denominado “factor Adorni”, asociado al supuesto caso que involucra al jefe de Gabinete.

La imagen del Gobierno y la resistencia electoral
Aunque la aprobación presidencial atraviesa su cuarto descenso mensual consecutivo y acumuló una caída de 17 puntos en cinco meses, el oficialismo mantiene capacidad competitiva en el plano electoral.
La imagen positiva de Milei cayó del 36% al 32%, mientras que el rechazo subió al 55%. Aun así, conserva el liderazgo en intención de voto con el 33%, seguido de cerca por Axel Kicillof, que alcanza el 30%.
“La principal ventaja competitiva del gobierno hoy no surge tanto de fortalezas propias sino de las debilidades opositoras”, analiza Klobovs.
Según el director de opinión pública de QSocial Big Data, la oposición todavía no consiguió construir una alternativa con credibilidad suficiente ni un liderazgo capaz de trascender la lógica de confrontación con el kirchnerismo, escenario que originalmente impulsó el crecimiento político de Milei.
Kicillof emerge, pero el peronismo enfrenta una crisis de identidad
El informe detecta una recuperación parcial de la oposición durante los últimos dos meses. La aprobación opositora creció hasta el 22% y la percepción sobre su capacidad para gobernar en 2027 alcanzó el 27%.
Dentro de ese escenario, Kicillof aparece como el dirigente con mayor crecimiento reciente. El gobernador bonaerense lidera el espacio opositor con un 35% de menciones y registró un salto de 14 puntos en el último mes.
Sin embargo, Klobovs advierte que todavía resta saber si se trata de una tendencia consolidada o de un fenómeno coyuntural. Hasta hace pocos meses, el 60% de los argentinos no identificaba un liderazgo opositor claro o seguía mencionando a Cristina Fernández de Kirchner, quien enfrenta impedimentos para una eventual candidatura.
En ese contexto, el peronismo aparece atravesado por una fuerte demanda de renovación. El 65% de los argentinos considera que el espacio debe modificar tanto su dirigencia como su narrativa política.
“El desafío no es solamente cambiar nombres, sino reconstruir una propuesta capaz de volver a enamorar al electorado y empatizar con los independientes”, sostiene el analista.
Para QSocial Big Data, esos votantes independientes continúan siendo el sector decisivo que define el equilibrio electoral argentino.







