Un informe de la consultora Focus Market advierte que detrás de los promedios de recuperación económica en dólares convive una realidad fragmentada: mientras en algunos distritos los ingresos diarios permiten cierto margen de consumo, en otros apenas alcanzan para cubrir lo básico. En el extremo más crítico, hay argentinos que viven con poco más de US$ 8 por día.
“El ingreso total individual refleja la totalidad de los recursos económicos que percibe una persona (…) y resulta clave para comprender no solo el nivel de vida promedio de un país, sino también las profundas diferencias que existen entre sus regiones”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.
Promedios que esconden brechas
El estudio ubica el ingreso individual promedio en Argentina en US$671 mensuales al tipo de cambio oficial. La cifra posiciona al país por encima de vecinos como Bolivia, Paraguay y Brasil, pero aún lejos de Uruguay y Chile.
Sin embargo, el dato agregado pierde representatividad cuando se lo desagrega territorialmente. Las diferencias entre provincias son marcadas y condicionan de manera directa el acceso a bienes y servicios esenciales como salud, educación y alimentación.

Tres Argentinas en un mismo mapa
La brecha se vuelve evidente al observar los ingresos diarios:
- En la Ciudad de Buenos Aires, el promedio asciende a US$25,41 por día.
- En provincias patagónicas como Tierra del Fuego y Neuquén, ronda entre US$20 y US$21.
- En el norte del país, en cambio, los ingresos caen por debajo de los US$9 diarios.
Casos como La Rioja (US$8,24), Chaco (US$8,52) y Formosa (US$8,89) muestran la cara más extrema de la desigualdad. En términos simples: la diferencia entre el nivel más alto y el más bajo supera tres veces el ingreso diario.

Qué se puede comprar con un día de trabajo
El informe traduce esos números en consumo concreto. En las provincias con menores ingresos, una jornada laboral alcanza apenas para:
- Medio kilo de carne o de helado
- Cinco empanadas
En distritos intermedios como Santa Fe, el ingreso diario permite acceder a:
- Un kilo de carne
- Nueve empanadas
Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, el mismo día de trabajo puede equivaler a:
- Casi dos kilos de carne
- Catorce empanadas
La conclusión es directa: el poder adquisitivo cambia drásticamente según el lugar donde se vive, aun dentro del mismo país.
Informalidad: otra brecha que agrava la desigualdad
A la desigualdad territorial se suma la laboral. El informe señala diferencias significativas entre trabajadores formales e informales, que en algunas provincias superan el 60%.
En distritos como Santa Cruz, Chaco y San Luis, un trabajador informal percibe menos de la mitad del ingreso de uno registrado. Esta brecha no solo impacta en el presente, sino también en el acceso a derechos, crédito y previsibilidad a futuro.
El desafío de fondo
En un contexto donde el Gobierno destaca la mejora de ingresos medidos en dólares, el informe advierte que esa recuperación es parcial si no contempla la heterogeneidad interna.
“Mientras persistan diferencias de tres a uno en los ingresos diarios entre provincias, y brechas de más del 60% entre trabajadores formales e informales, cualquier discurso sobre recuperación económica será incompleto”, sostuvo Di Pace.
El diagnóstico apunta a tres condiciones necesarias para revertir el escenario: estabilidad macroeconómica, inversión y formalización del empleo. Sin esos pilares, concluye el informe, el crecimiento difícilmente se traduzca en mejoras reales y sostenidas para toda la población.








