La interrupción del negocio aparece hoy como el principal riesgo para las empresas argentinas, seguida por los daños a la propiedad y los cambios regulatorios o legislativos. Así lo señaló la décima Encuesta Global de Gestión de Riesgos elaborada por Aon, un relevamiento que analiza cómo las organizaciones están redefiniendo sus estrategias frente a un contexto de mayor exposición económica, política y operativa.
El informe, construido a partir de cerca de 3.000 respuestas de 63 países, muestra que las compañías locales enfrentan un escenario atravesado por incertidumbre sostenida. En Argentina, la combinación entre inestabilidad macroeconómica, presión regulatoria y vulnerabilidad de la infraestructura comenzó a modificar la manera en que las empresas evalúan su capacidad de respuesta.
Desde la firma señalaron que la volatilidad dejó de ser un episodio aislado para transformarse en un rasgo estructural. En ese marco, la resiliencia ya no aparece únicamente como una herramienta defensiva, sino como un factor que puede definir ventajas competitivas en el mediano plazo.
Principales riesgos actuales para Argentina vs Globales:

Una agenda más amplia
A nivel local, la interrupción de la actividad se mantiene como la principal preocupación por su impacto directo sobre la operación diaria. Las cadenas de suministro, la dependencia logística y la exposición a factores externos colocan a muchas compañías frente a escenarios de difícil previsión.
En el caso argentino, los cambios regulatorios se ubicaron en el tercer lugar del ranking. La necesidad de adaptarse a modificaciones normativas constantes empezó a influir en decisiones de inversión, expansión y planificación de largo plazo, especialmente en sectores con fuerte exposición al comercio exterior.
Los ciberataques y las filtraciones de datos también ganaron espacio dentro de la agenda empresarial y se posicionaron entre los cinco riesgos más relevantes. La creciente digitalización de procesos y el avance de herramientas de inteligencia artificial ampliaron la superficie de exposición para muchas organizaciones.
Lo que viene
El relevamiento también incorporó una mirada hacia los próximos años. Para 2028, las empresas argentinas anticipan que la mayor competencia ocupará el primer lugar entre sus preocupaciones, seguida nuevamente por la interrupción del negocio y el riesgo de liquidez.
Ese cambio refleja una transformación en la forma en que el sector privado interpreta el escenario futuro. Más allá de los factores externos, comienza a tomar peso la capacidad interna de adaptación frente a mercados cada vez más dinámicos.
Al mismo tiempo, el informe advirtió una brecha en la gestión preventiva: apenas el 14% de las organizaciones monitorea de manera sistemática su exposición a los principales riesgos y solo el 19% utiliza análisis de datos para evaluar sus coberturas, un dato que muestra cuánto margen sigue existiendo para profesionalizar la gestión del riesgo corporativo.







