Un nuevo estudio de la consultora Analogías reveló un creciente deterioro en la imagen del Gobierno nacional, acompañado por una fuerte desconfianza respecto al rumbo económico y al discurso del «sacrificio» como pilar del ajuste. La encuesta, realizada entre el 26 y 28 de abril con 2.758 casos en todo el país, expone un clima social marcado por el pesimismo, la incertidumbre y la desconfianza.
La aprobación de Javier Milei cayó un punto más en abril y acumula una baja de seis puntos en los últimos dos meses. La desaprobación neta del Gobierno se ubica en -9. Esta pérdida de apoyo va de la mano con una percepción negativa sobre el rumbo económico, en un contexto donde el consumo sigue en mínimos históricos y la inflación no cede.
El trabajo de Analogías destaca que el 47% de los encuestados no cree que el sacrificio de los últimos meses esté sirviendo para resolver los problemas económicos, frente a un 38% que aún mantiene expectativas favorables. Además, la evaluación del manejo económico arroja un saldo neto negativo: el 42,6% califica la gestión como “muy mala” y sólo el 8,7% la considera “muy buena”.
Incluso en las áreas no económicas, como salud, educación, cultura, ciencia e infraestructura, las calificaciones son peores que en la economía: casi la mitad de los encuestados (48,7%) le asignó un puntaje de 1 (muy malo).

También se consolida la idea de que en el Gobierno hay corrupción: el 51% cree que existe “mucha o bastante” corrupción, una percepción que se mantiene desde el escándalo de la criptomoneda Libra. En paralelo, un 55% no considera sinceras las disculpas de Milei al Papa Francisco.
Sobre la política cambiaria, la eliminación del cepo recibió una evaluación relativamente positiva: el 45% opinó que la medida está funcionando bien, aunque ese respaldo no alcanza a compensar el rechazo generalizado a otras decisiones económicas, como el endeudamiento con el FMI (evaluado negativamente por el 24%) o la dolarización (rechazada por el 54%).
En cuanto al humor social, el estudio evidencia que la situación económica personal y familiar ha empeorado para el 49% de los encuestados en comparación con el año pasado, y un 34,6% cree que el año próximo estará aún peor. El índice de expectativas personales mostró una leve mejora mensual, pero sigue por debajo del promedio de los últimos meses.
Por otro lado, la porción de encuestados que se considera “oficialista” cayó del 22% al 20%, y si bien la intención de voto sigue favoreciendo al bloque de derecha (LLA + PRO), esa ventaja se desdibuja cuando se pregunta por los liderazgos individuales.
Finalmente, el informe advierte que la narrativa oficial de “no hay alternativa” al ajuste pierde peso en la opinión pública, mientras se demora la prometida transformación del régimen monetario y se extiende el deterioro de ingresos y empleo.








