Un nuevo informe del “Monitor de Humor Social”, dirigido por Eduardo D’Alessio, advierte sobre un marcado deterioro en la percepción económica de los argentinos y una creciente tensión social atravesada por la inflación y la polarización política. Con una década de mediciones, el estudio muestra que el ánimo colectivo vuelve a resentirse tras un breve período de alivio en 2025.
El dato más contundente es el aumento del malestar: el 64% de los encuestados asegura que su situación económica es peor que la del año pasado, una suba de 11 puntos desde junio de 2025. En paralelo, la percepción sobre la economía personal también empeora: el 67% considera que hoy está en una peor posición, el valor más alto desde agosto del año pasado.
La inflación, una vez más, aparece como el factor central. Luego de haber descendido al 37% como principal preocupación en octubre de 2025, el indicador volvió a escalar hasta el 60%. Este rebote, según el informe, responde a la brecha entre las expectativas generadas —con promesas de desaceleración drástica— y una realidad que todavía mantiene niveles mensuales cercanos al 3,5%.
El impacto no es solo económico, sino también político. La evaluación de la gestión del presidente Javier Milei continúa en descenso: un 57% la califica negativamente, mientras que el 41% la respalda. Incluso dentro de su base electoral se registra un leve desgaste, aunque se mantiene un núcleo duro de apoyo elevado.
En términos de expectativas, el panorama tampoco resulta alentador: solo el 41% cree que la economía mejorará en el próximo año, frente a un 56% que anticipa un empeoramiento.
Polarización y voto “en contra”
El informe también expone una fuerte fractura ideológica. Mientras el 73% de los votantes de La Libertad Avanza mantiene una visión optimista, el 95% de quienes apoyan a Fuerza Patria evalúan negativamente la situación. En el espacio intermedio, representado por Provincias Unidas, el pesimismo alcanza al 78%, consolidando un segmento volátil y determinante.
Esta polarización impacta directamente en la dinámica electoral. El estudio sostiene que el apoyo político depende en partes iguales de dos factores: la situación económica y la oferta opositora. En ese sentido, el votante argentino tiende a decidir más “en contra de” que “a favor de”, lo que actúa como un amortiguador para el oficialismo en contextos de descontento.
Dentro de la oposición, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece como la figura con mayor nivel de conocimiento, aunque también con altos índices de rechazo, especialmente fuera del Área Metropolitana.
Preocupaciones persistentes
Más allá de la inflación, otras variables mantienen niveles elevados de inquietud. La incertidumbre económica lidera el ranking con un 65%, seguida por la inseguridad (62%) y la corrupción (56%). En este último punto, las percepciones varían según la afinidad política: mientras los votantes oficialistas ponen el foco en hechos vinculados al kirchnerismo, la oposición concentra sus críticas en la actual gestión.
El informe también señala una preocupación extendida en torno al acceso a la salud y la falta de propuestas de crecimiento económico sostenido, más allá del ajuste fiscal.








