En un contexto donde la sustentabilidad dejó de ser un diferencial para convertirse en una necesidad, Neoscrap consolida su posicionamiento como actor clave en la gestión integral de residuos industriales. La empresa trabaja bajo un modelo de economía circular que permite reconvertir desechos plásticos en insumos listos para volver a la cadena productiva.
“Nos dedicamos a la gestión integral de residuos industriales mediante un modelo de economía circular que permite transformar desechos plásticos en nuevas materias primas. A través de un servicio especializado que combina logística inversa, clasificación, procesamiento y peletizado, reconvertimos el scrap plástico en insumos listos para ser reutilizados en nuevas cadenas productivas, contribuyendo de forma concreta a la sostenibilidad ambiental de múltiples industrias”, explicó Ariel Brusadin, presidente de la compañía.
El servicio que brinda Neoscrap apunta a reducir de manera significativa el impacto ambiental de las industrias que generan residuos plásticos, al mismo tiempo que promueve el uso de materias primas recicladas en nuevos procesos productivos. De esta manera, la firma no solo recupera desechos, sino que también cierra el circuito mediante su reutilización en empresas vinculadas, consolidando un esquema circular completo.
Para potenciar este modelo, parte del material reciclado se integra a otra unidad del grupo empresario. “Para reforzar el impacto del modelo circular, Neoscrap provee parte de esta materia prima reciclada a Darplast, empresa del mismo grupo, que produce bolsas, bobinas y otros productos plásticos con estándares de calidad certificados para su uso en sectores públicos y privados. Darplast comercializa estos productos a gobiernos, municipios e industrias, consolidando así una cadena productiva sustentable, desde la gestión del residuo hasta el producto final”, detalló Brusadin.
Actualmente, Neoscrap trabaja con más de 50 empresas clientes y procesa 15 tipos diferentes de materiales plásticos, lo que permite recuperar y valorizar residuos que anteriormente eran considerados desechos sin utilidad.
El crecimiento de la compañía también se refleja en sus resultados más recientes. “Terminamos un año más que positivo. Consolidamos nuestra capacidad operativa, fortalecimos el rol como socio industrial para la gestión de residuos y aumentamos el impacto social. Estos avances demuestran que la empresa está pasando de la gestión básica de residuos a ofrecer soluciones circulares integradas”, concluyó el ejecutivo.
Con un enfoque que integra gestión ambiental, eficiencia industrial y articulación entre empresas, Neoscrap se posiciona como un eslabón estratégico en la transición hacia modelos productivos más sostenibles.





