Más de 20 trabajadores de la empresa Weg, dedicada a la fabricación de motores para lavarropas, secarropas y otros electrodomésticos, fueron despedidos en un contexto marcado por la caída del consumo interno y el avance de las importaciones sobre la producción local.
Los operarios denunciaron que las cesantías se realizaron sin causa justificada y se manifestaron este martes frente a la planta ubicada sobre avenida O’Higgins al 4000 para reclamar su reincorporación. El número de desvinculaciones supera las 20 personas, aunque hasta el momento la firma no emitió una comunicación oficial sobre la situación. Las partes fueron convocadas a una audiencia este miércoles en la Secretaría de Trabajo de la Provincia.
“Los despidos han sido sin causa, así que no entendíamos el porqué. Estamos viviendo una situación difícil y el primer fusible que saltó fuimos los trabajadores”, expresó uno de los empleados afectados, con 20 años de antigüedad en la empresa, en declaraciones difundidas por Cba24n.
No es la primera vez que la compañía avanza con recortes. Durante 2024, Weg ya había despedido a otros 24 trabajadores. En aquel momento, la empresa había atribuido la medida a las dificultades generadas por la apertura comercial en Argentina y el impacto de las importaciones en la producción nacional.
El nuevo ajuste de personal se produce en un escenario particular para el sector de electrodomésticos. Si bien el mercado cerró 2025 con un crecimiento en las ventas medidas en unidades, ese repunte estuvo acompañado por una fuerte caída de precios —tanto en pesos como en dólares— y por una oferta mucho más amplia impulsada por el ingreso de productos importados. Ese combo presiona sobre los márgenes de la industria local, especialmente en segmentos vinculados a componentes como motores y bombas.
Otro de los operarios despedidos sostuvo que la situación de la planta ya venía deteriorándose: recordó las desvinculaciones del año pasado y aseguró que la apertura importadora afectó el funcionamiento de la fábrica, a lo que sumó críticas por un supuesto “desmanejo” empresario.
La audiencia prevista en la Secretaría de Trabajo buscará abrir una instancia de negociación entre la empresa y los trabajadores para intentar alcanzar algún tipo de acuerdo. Mientras tanto, el conflicto suma un nuevo capítulo a la lista de tensiones que atraviesa el entramado industrial cordobés, donde varias firmas vienen ajustando estructuras ante la pérdida de competitividad frente a los productos del exterior.





