Desde abril, PAMI implementó cambios significativos en su esquema de cobertura de medicamentos. Con esto, varios medicamentos que anteriormente contaban con gratuidad total vieron reducida su cobertura a un rango entre el 40% y el 50%, lo que representa un ajuste importante en los beneficios para los jubilados y pensionados.
“La reforma, que comenzó con la exclusión de 22 medicamentos, ya escaló a más de 1100 medicamentos que dejaron de ser gratuitos. Esta transformación está generando un impacto considerable en el bolsillo de los jubilados y en el funcionamiento de las farmacias”, explicó Diego Miranda, vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos, en su paso por el programa Con el Diario del Lunes.
Miranda explica que mientras los medicamentos oncológicos y de alto costo mantienen una cobertura del 100%, los medicamentos crónicos han visto una drástica reducción en su cobertura. Durante la administración de Alberto Fernández, se había logrado una cobertura completa para estos fármacos, especialmente para los jubilados con pensiones mínimas. Hoy, con la gestión Milei, el haber jubilatorio sigue bajo y la cobertura de medicamentos ha disminuido.
Miranda critica la falta de coherencia en las políticas sanitarias, señalando que, mientras el gobierno actual optó por reducir la cobertura para los medicamentos, la decisión no está acompañada por una mejora proporcional en el haber jubilatorio o en las políticas públicas de salud. “Es necesario sincerar todo el sistema. Si se busca sincerar los precios de los servicios públicos, también deberían hacerse ajustes en el haber jubilatorio y en la cobertura de medicamentos para los jubilados”, afirma Miranda.

El vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos también destaca que PAMI adeuda actualmente 12 mil millones de pesos a las farmacias. A pesar de que la industria farmacéutica y las droguerías han acordado soportar esta deuda para evitar la interrupción en la provisión de medicamentos, la situación es insostenible a largo plazo.
Miranda advierte que, aunque no hay cierres de farmacias, existe una creciente dificultad en la reposición de medicamentos y una retracción del 20% en la venta de estos. La disminución en la cobertura ha generado una caída en la venta de medicamentos sin receta.





