Según un informe reciente de la consultora Focus Market, el gasto público por habitante en Argentina ha experimentado una notable reducción durante la administración de Javier Milei, pasando de US$ 5.429 en la gestión de Alberto Fernández a US$ 2.882 en 2024. Este análisis pone de relieve los cambios en la política fiscal del país y su impacto en la asignación de recursos.
Cuando el gasto público crece sin contraprestación de servicios públicos eficientes como seguridad, salud y educación la sociedad comienza a tener menos incentivos para aportar al fisco y como el fisco requiere de cada vez más recursos para sostener su nivel de gasto lo pagan quienes están formalmente inscriptos en su actividad económica tanto productiva como laboral.
El gasto público en Argentina no ha evolucionado de manera constante a lo largo del tiempo. Como se puede observar desde 2003, durante el gobierno de Néstor Kirchner, la tendencia ha ido en aumento. El período 2015-2019, bajo la administración de Mauricio Macri, se destaca por un gasto promedio significativo de $245.391.129.553 dólares. Sin embargo, en el período 2023 hasta la actualidad, durante el gobierno de Javier Milei, se evidencia una notable reducción, alcanzando un promedio de $133.243.013.418 dólares.

“El gasto público tiene contrapartidas que incluyen trabajo, deuda o ahorro. En Argentina, gran parte de este gasto no se ha dirigido a la inversión, sino al consumo y a prácticas poco transparentes”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.
La caída del gasto en dólares se debe, en parte, a la devaluación del peso argentino en diciembre de 2023, cuando el tipo de cambio oficial pasó de 391 a 800 pesos por dólar. Esta devaluación, junto con una política de recortes drásticos, resultó en una reducción del 31% en el gasto público ajustado por inflación. Entre las áreas más afectadas, el gasto en salarios públicos cayó un 18%, mientras que las transferencias a provincias y municipios se desplomaron entre un 75% y 96%.
El cambio en las cuentas públicas
Al comparar los primeros siete meses de 2023 con el mismo período de 2024, el gobierno de Milei logró revertir el déficit primario y financiero, alcanzando superávits en ambos casos. Sin embargo, estos resultados se lograron a costa de una significativa reducción en el gasto, lo que impacta en áreas clave como la infraestructura y los servicios sociales.
Di Pace también destacó la ineficiencia del gasto público en Argentina en las últimas décadas. “Muchos tipos de gasto han sido deficitarios y clientelistas, favoreciendo la política sobre la calidad de los servicios y la inversión en infraestructura”, señaló.
Una mirada al impacto cotidiano
Para ilustrar cómo se traduce el gasto público por habitante, Focus Market realizó comparaciones concretas. Con los US$ 2.882 que representa el gasto por habitante en el gobierno de Milei, un argentino podría comprar 326 hamburguesas, asistir a 331 funciones de cine o adquirir más de 1.500 litros de leche. Estos ejemplos brindan una perspectiva tangible del impacto de las decisiones fiscales en la vida diaria de los ciudadanos.

Estas comparaciones ilustran de manera concreta cómo se traduce el gasto público en el día a día de los ciudadanos, proporcionando una perspectiva más tangible sobre el impacto de las decisiones fiscales en la vida cotidiana.
En el primer trimestre de 2024, el ingreso promedio en dólares en Argentina se establece en $242. Si este monto se multiplica por los 12 meses del año, se obtiene un total de $2,904. Por su parte, el gasto promedio por habitante asciende a $2,882. Esto indica que el ingreso promedio anual de las familias supera al gasto público promedio por habitante en tan solo US$25, lo que representa un 9%. En términos generales, el 91% del ingreso anual promedio de las familias representa el total del gasto público por habitante.






