Juan Carlos Martínez, funcionario de la Bolsa de Cereales de Córdoba, realizó un balance sobre la actividad del sector agropecuario y reflexionó sobre el escenario político y económico del país. Destacó avances en diversas áreas, aunque señaló desafíos importantes que el sector enfrenta.
Martínez se mostró crítico con el diálogo del Gobierno nacional hacia el sector agropecuario. «El Estado nacional trabaja de manera muy cerrada; no presta suficiente atención ni fomenta el diálogo real. Escuchar no es solo oír, sino tomar decisiones en función de lo que se acuerda en conjunto. Sin embargo, en los estamentos provinciales sí percibo una experiencia consolidada en el diálogo, donde se debaten los puntos de vista y, aunque a veces en desacuerdo, al menos hay espacio para el consenso», comentó.

Sin embargo, advirtió que los mayores problemas del agro están vinculados con el Gobierno nacional: «Las retenciones del 33% y un dólar desfasado hacen que emprendimientos agropecuarios tengan rentabilidad negativa. En estas condiciones, es inadmisible pensar en competitividad», explicó.
Medidas económicas: luces y sombras
Sobre las políticas económicas, Martínez destacó la importancia de reducir el gasto público y simplificar estructuras administrativas. Sin embargo, expresó su desacuerdo con las formas de comunicación del gobierno: «Las agresiones verbales innecesarias minan la relación con la sociedad. Deberíamos tener una relación más madura, no solo en lo económico, sino también en lo interpersonal».
También planteó la necesidad de que el sector agropecuario reciba respuestas concretas: «El campo ha sostenido la economía durante mucho tiempo, pero necesita señales claras, no promesas vagas«, enfatizó.

Cepo cambiario: una medida temporal
Martínez consideró que el cepo al dólar debe levantarse, pero solo cuando existan condiciones adecuadas: «Hoy no hay reservas suficientes para soportar la demanda de divisas que se generaría. En una economía racional, el cepo no tiene sentido porque el dólar debería valer lo que realmente vale, permitiendo un flujo natural de entrada y salida de divisas».
Perspectivas para 2025
De cara al futuro, Martínez fue optimista en algunos aspectos, como el potencial del sector energético para mejorar la balanza de divisas del país. Sin embargo, advirtió sobre desafíos específicos para el agro:
- Clima: «Aunque ha habido mejoras, existe la amenaza de un evento de La Niña hacia fines de enero, que podría complicar la cosecha».
- Precios internacionales: «No muestran perspectivas de un incremento significativo».
- Política impositiva: «Es una incógnita. Es fundamental que el gobierno dé señales claras y establezca políticas que favorezcan al sector».
Finalmente, Martínez destacó que 2025 podría ser un año positivo si se logran resolver estas cuestiones clave: «El agro tiene potencial para crecer y seguir invirtiendo, pero para eso necesita condiciones claras y previsibilidad en las políticas».
Balance positivo en la Fundación
Martínez resaltó los logros de la Fundación creada por la Bolsa de Cereales de Córdoba:
«Cuando pensamos en la creación de la Fundación, la idea era construir un vínculo sólido con la sociedad, abordando cuestiones sociales, culturales, académicas y ambientales. En este camino, comenzamos a dejar una huella y a trazar un rumbo, lo que ha sido un desafío continuo», afirmó.
En términos de capacitación, subrayó los acuerdos realizados con fundaciones, cooperativas y mutuales, que han permitido a las empresas desarrollar programas específicos con calificación universitaria. «Esto fortalece al sector y genera oportunidades de crecimiento sostenido», aseguró.

