“Posicionar a la empresa como la opción gastronómica líder en el mercado, generando una identidad donde comer pizza sea sinónimo de Pizzería Popular y creando un modelo replicable a nivel internacional”.
Así resumen en Pizzería Popular la “visión” de la empresa. Y a juzgar por el camino recorrido, lo están cumpliendo. Hoy la compañía que creó Esteban Savio Simes cuenta con 48 sucursales y tiene planes de abrir otras 12 en lo que queda del año para cerrar el 2022 con 60 puntos.
La aspiración de él y de su actual socio, Diego Frydman, es llegar a los 100 puntos en el corto plazo. Pero más allá de los números, lo que los motiva es sostener y hacer crecer un proyecto para acercar una propuesta gastronómica de calidad, con precios accesibles y en un entorno popular y familiar.
El crecimiento ha sido notable si se tiene en cuenta que el primer local, en calle Tejeda, abrió hace solo 8 años. Después de algunas aperturas el desembarco en barrio Jardín fue un antes y un después porque imprimió una nueva estética y casi un nuevo perfil para la compañía. “Crecimos fuerte en la ciudad y empezamos la expansión por el interior de la provincia y en otras provincias: Pilar, Arroyito, Villa María, Carlos Paz, Tucumán, Santa Fe, Catamarca, Entre Ríos y en Buenos Aires, donde abrimos en Puerto Madero y en un casino flotante”, repasa Savio Simes.
“Se empezó a poner lindo. Creo que la parte importante de todo esto es que los franquiciados tienen que estar contentos. Tenemos mucha relación con los franquiciados, los visitamos, los ayudamos”, remarca.
Exterior y próximos pasos. La compañía presentó el jueves su nueva carta, donde la propuesta de pizzas veganas y con harinas integrales se sumó a las innovaciones. Pero no terminó allí. Pizzería Popular se animó a experimentar con otro producto súper popular: las milanesas. Y la posibilidad de crear una unidad o una marca nueva -“Milanesas Populares”, tal vez- quedó flotando.
En paralelo, Pizzería Popular quiere seguir creciendo afuera. Ya tienen un local en Uruguay, están por sumar dos más allí y se suman propuestas para Paraguay e incluso España, con una posibilidad concreta de desembarcar en Barcelona.

-¿A qué atribuyen el crecimiento de Pizzería Popular?
-Pienso que con mi socio, Diego Frydman, nos llevamos muy bien y estamos viviendo en armonía. Él tiene una habilidad especial para desarrollar negocios y ver posibilidades y yo tengo la habilidad de relacionarme con los franquiciados, de estar. Esa combinación nos ayuda a mirar para el mismo lado, a encontrar lugares lindos que no sean caros, para que la inversión inicial no sea tan alta y sea eficiente. Nos acompaña gente que sabe mucho y el producto es muy bueno. El producto explica gran parte. Si del horno de barro no sale algo bueno, no sirve lo otro.
-¿Cómo sigue la expansión afuera?
-Tenemos locales en Uruguay, estamos por abrir en Paraguay y tenemos un amigo que vive en Barcelona y quiere abrir una Pizzería Popular allá. Ahora me voy a Buenos Aires para ver propuestas para seguir abriendo allá y después al sur. Tengo reuniones para hacer Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Junín de los Andes y Bariloche. Atacar fuerte Buenos Aires…pero todos los esfuerzos que yo pueda hacer son para terminar en el Soho de Nueva York, eso es lo que quiero lograr. Eso quiero, es una cuestión personal. Es un capricho lindo.

Las opciones de inversión
Para abrir una Pizzería Popular hoy hay varios formatos, desde la “dark kitchen” y el formato delivery a un gran local como los que se ven en algunas ciudades importantes. Un modelo mediano, con la referencia del local de calle Tedeja, puede oscilar los US$60 mil de inversión y se estima que la recuperación de la misma se logra en una temporada, o incluso menos.





