El crédito en pesos al sector privado registró en noviembre, según el informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una contracción promedio mensual de 1,6% s.e. en términos reales, revirtiendo el rebote de octubre. La caída fue generalizada en la mayoría de las líneas, con excepción de los adelantos y los créditos hipotecarios. En términos interanuales, el crédito exhibió un aumento de 34,8% real y medido en términos del PBI alcanzó 9%, duplicando el nivel observado a inicios de 2024.
Si se consideran también los préstamos en dólares, el ratio de crédito total al sector privado alcanzó el 11,9% del PBI.
Julián Sanclemente, CEO y cofundador de Alprestamo, interpreta esta contracción como “un fenómeno mixto: menos demanda por capacidad de pago deteriorada y menos oferta por mayor aversión al riesgo”. Según explica, “con ingresos creciendo por debajo de la inflación, los hogares están priorizando consumo esencial y reduciendo el uso del crédito como mecanismo de financiamiento corriente”.
El ejecutivo también destaca que “la morosidad en préstamos al consumo y tarjetas continúa en niveles elevados, lo que llevó a las entidades a endurecer scoring, reducir límites y aumentar selectividad”. Aunque las tasas nominales bajaron marginalmente tras disiparse la incertidumbre electoral, “la tasa real sigue siendo positiva, desincentivando el revolving en tarjeta y frenando la demanda de nuevos préstamos personales”.
Los préstamos personales registraron una caída a precios constantes de 1,1% s.e., aunque mantienen un aumento interanual de 61,7%. Las financiaciones en tarjetas de crédito mostraron la mayor contracción del mes con 5% s.e. en términos reales, aunque en los últimos 12 meses acumulan un aumento de 19,9% real. Esta caída “está totalmente alineada con lo que venimos viendo en el sistema financiero”, dice Sanclemente y señala tres factores clave: menor capacidad de gasto real, ajuste por riesgo en los bancos debido a morosidad elevada, y costo financiero todavía alto a pesar de las bajas marginales en tasas nominales.

El crédito comercial de corto plazo se mantiene resiliente Los adelantos exhibieron un crecimiento mensual de 2% s.e. a precios constantes, confirmándose como una de las pocas líneas expansivas del mes. Los documentos descontados registraron un aumento de 2,2% s.e., mientras que los documentos a sola firma continuaron mostrando una contracción de 3,3% real s.e.
Los préstamos con garantía real continuaron su trayectoria ascendente con 17 meses de crecimiento ininterrumpido, registrando el crédito hipotecario un crecimiento de 5,3% s.e. real frente a octubre. Los préstamos para la compra de vivienda acumulan un incremento de 232,4% en los últimos 12 meses, con el grueso del crecimiento explicado por los créditos hipotecarios ajustables por UVA.
Los préstamos prendarios, sin embargo, registraron su primera contracción desde mayo de 2024, con una caída de 1,7% s.e. a precios constantes, aunque resultaron 54,4% mayores al nivel de un año atrás en términos reales.
Para Sanclemente, el crecimiento hipotecario es limitadamente sostenible, por tres razones estructurales. El ejecutivo advierte que “mientras la UVA siga indexada a un ritmo que supera el crecimiento de ingresos para gran parte de la población, la demanda masiva está todavía contenida”. Además, señala que “varios bancos corrigieron tasas de UVA al alza para compensar riesgo, encareciendo cuotas iniciales” y que “el sistema financiero argentino no tiene aún un mercado profundo para sostener una expansión grande y estable del crédito hipotecario”.
“La reactivación existe, pero no configura todavía un ciclo hipotecario sólido ni masivo. Es una recuperación puntual, anclada en segmentos de ingreso medio-alto”, agrega.
Límite del 20% a cauciones en Money Market: impacto en liquidez bancaria En noviembre, la vista remunerada creció 0,4% s.e. real, concentrándose el aumento en los últimos días del mes. Esta dinámica estuvo relacionada con la resolución de la CNV que fijó un límite máximo de 20% del patrimonio de los FCI de Money Market para invertir en cauciones, obligando a estos fondos a redirigir liquidez hacia depósitos bancarios.
Para Sanclemente, esta medida tendrá un impacto gradual pero positivo en el sistema financiero. “Los bancos recibirán más fondeo barato y estable (depósitos a la vista remunerados, plazo fijo corto, cuentas remuneradas), lo que reduce la dependencia del fondeo caro en el mercado de cauciones”.
Sin embargo, el CEO de Alprestamo advierte que “no se va a traducir inmediatamente en una caída fuerte de tasas activas” porque “la morosidad sigue alta, el crédito al consumo está en contracción, y los bancos priorizan recomposición de capital y provisiones”.
«La medida mejora la liquidez de los bancos, pero el impacto en mayores préstamos será gradual y más visible en segmentos de menor riesgo”, detalla.
Normalización de encajes de cara a este mes En noviembre, la Base Monetaria cayó 1,3% real s.e., situándose en 4,6% del PBI. Hacia el final del mes, el BCRA avanzó en la normalización de los requerimientos de encaje, disminuyendo la exigencia integrable en pesos a partir de diciembre y reduciendo la integración mínima diaria del 95% al 75% de la exigencia total. Esta medida, tomada ya superada la volatilidad del proceso electoral, se implementó de cara al último mes del año, en el que la Base Monetaria presenta típicamente una marcada estacionalidad positiva, según el informe del BCRA.
Para Sanclemente “la política monetaria entró en una fase de desinflación vigilada” y anticipa que “el BCRA va a evitar movimientos bruscos”. Con inflación mensual todavía cerca del 2,5%, el ejecutivo considera que “el sesgo sigue siendo contractivo, pero no agresivo”.
En cuanto a tasas, Sanclemente espera que “la medida de la CNV presione a la baja las tasas de depósitos y cuentas remuneradas, mejorando el costo de fondeo”. Sin embargo, advierte que las tasas activas “no van a caer fuerte en consumo por riesgo y morosidad elevada”, aunque “sí podría verse un ajuste leve en perfiles prime y créditos de corto plazo”.





