Por Lic. Carlos Contino, socio CONA RH. Es muy frecuente que ante el entusiasmo de una nueva posibilidad laboral tomemos la decisión de una renuncia inmediata al empleo actual. Compartimos algunos tips considerados de buen proceder que nos ayudará a dejar una buena impresión tanto en el empleo que dejamos, como en el que vamos a tomar.
Cumplir normas legales
La legislación argentina obliga al empleado en relación de dependencia a dar un preaviso mínimo de 15 días al empleador.
No es ni legalmente ni funcionalmente aceptable irse de la empresa de un día para otro sin posibilidad de consecuencias, en este caso la empresa puede reclamarle el importe correspondiente a estos 15 días de preaviso por el plazo omitido. Articulo 231 LCT y desde el punto de vista relacional es directamente inaceptable.
Claro está que el mejor escenario es que exista conversación entre colaborador y empresa, y acuerdo en relación a la fecha retiro. Ello permitirá a la empresa planear el reemplazo siguiendo un proceso de búsqueda y selección interna o externa al tiempo que quedará una reputación positiva de ambos lados.
Comunicar la renuncia
El jefe directo debe ser el primero en saberlo. Comunicarlo en forma clara y concisa, y estar abierto a sus preguntas acerca de los motivos que te impulsaron a retirarte de la empresa, es parte de un proceso maduro.
Es dable luego enviar la correspondiente comunicación legal para formalizar la desvinculación de la empresa vía despacho en el correo donde dispondrá de un formulario especifico de envío gratuito. Invertir el orden, si bien es posible, desde nuestro punto de vista no es de buen proceder.
Agradecimiento | Ser positivo
Agradecer la oportunidad brindada es otro aspecto a completar. Se trata de tener una desvinculación amigable: dejar las puertas abiertas siempre es buen negocio ya que nunca se sabe sino se vuelve a necesitar de la empresa que se está yendo. Si alguna vez fue conveniente ingresar, quizás pueda volver a serlo. Referencias, nuevas oportunidades en el futuro son solo alguna de las razones para hacerlo. No sería el primer caso.
Cumplir hasta el último día
Dejar las cosas en orden. Coordinar con el jefe que trabajos priorizar, confeccionar un status de responsabilidades, un reporte de pendientes, proyectos en curso, solaparse con el sucesor seria lo mejor, si fuera posible, comentándole todo aquello que ayude a una adecuada transición hacia quien te reemplazara. Dejar una buena impresión es fundamental y resultará la mejor inversión de esta etapa laboral.





