La economía argentina empieza a mostrar una nueva configuración y el sector privado ya ajusta sus decisiones a un escenario muy distinto al de los últimos años. Con una inflación que desacelera, pero todavía no logra perforar ciertos pisos, las empresas comenzaron a redefinir prioridades: preservar liquidez, ganar eficiencia y revisar sus estrategias de crecimiento.
Ese fue uno de los ejes centrales del nuevo Desayuno de Coyuntura organizado por Punto a Punto en ONCE 11, con acompañamiento de Silmag y Kolektor.
Durante el evento, el economista Gastón Utrera y el especialista financiero Aníbal Casas Arregui de S&C Inversiones analizaron las principales variables que condicionarán el segundo semestre y el clima de negocios hacia 2027.

“Es imposible que la inflación perfore el 2% mensual con salarios, dólar y tarifas moviéndose en ese mismo nivel”, advirtió Utrera durante su exposición, al describir las limitaciones que enfrenta el actual proceso de desaceleración inflacionaria.
En este sentido, explicó que «la inflación ingresó en una etapa más inercial y difícil de quebrar», mientras que Casas Arregui advirtió que las compañías ya no pueden sostener rentabilidad únicamente a través de cobertura inflacionaria. Ambos coincidieron en que el nuevo contexto obliga a las empresas a operar con mayor disciplina financiera y modelos de negocio más eficientes.

El encuentro concluyó con una advertencia sobre la nueva cultura de negocios: «El empresariado estuvo acostumbrado a que todo lo que le sacaban por impuestos se lo devolvieran por subsidios o licuación de deudas por inflación. Si a este modelo le va bien, eso no pasa de vuelta».







