Un relevamiento de la consultora Focus Market reveló un fuerte cambio en el destino que los argentinos planean darle al aguinaldo de junio de 2026. En un escenario de desaceleración inflacionaria, pero todavía marcado por la fragilidad de los ingresos y la incertidumbre económica, el consumo vinculado al ocio y las vacaciones pierde terreno frente a decisiones más defensivas, como cancelar deudas, cubrir gastos corrientes y dolarizar ahorros.
“El aguinaldo empieza a ser utilizado con un criterio mucho más conservador. La prioridad sigue siendo la cancelación de deudas de corto plazo, especialmente tarjetas y financiamiento en cuotas, mientras que otro segmento opta por dolarizar excedentes como mecanismo de resguardo de valor”, señaló Damián Di Pace, director de Focus Market.
El dato más contundente del informe es el salto en la proporción de personas que destinarán el aguinaldo al pago de deudas: pasó del 9% en junio de 2025 al 23% en junio de 2026, un incremento de 14 puntos porcentuales. Para la consultora, esto refleja el mayor peso de los gastos cotidianos y el endeudamiento de las familias frente al aumento sostenido del costo de vida.

También creció la intención de comprar dólares, que aumentó dos puntos porcentuales respecto al mismo período del año pasado y seis puntos frente a diciembre de 2025. El billete estadounidense continúa funcionando como refugio financiero y psicológico para muchos hogares, aun en un contexto de mayor estabilidad cambiaria relativa.
En paralelo, algunas de las estrategias tradicionales para proteger el ingreso empiezan a perder atractivo. Según Di Pace, el plazo fijo ya no ofrece rendimientos reales tan competitivos como en períodos de alta inflación, mientras que el stockeo masivo en supermercados pierde sentido económico ante una nominalidad más desacelerada.
“Con una inflación más baja, el consumidor comienza a priorizar la liquidez y una administración más eficiente del ingreso, antes que decisiones defensivas de consumo anticipado”, explicó el analista.
El informe también detectó una caída significativa en el uso del aguinaldo para vacaciones, que retrocedieron nueve puntos porcentuales, y una disminución en la compra de acciones y otros activos bursátiles. En contrapartida, aumentaron los gastos generales y la búsqueda de instrumentos financieros con liquidez inmediata.
De acuerdo con Focus Market, en los sectores de clase media y media alta se consolida además una tendencia creciente hacia inversiones financieras más sofisticadas. Fondos comunes de inversión, cuentas remuneradas y acciones locales aparecen como alternativas elegidas para intentar obtener rendimiento sin perder disponibilidad del dinero.
“Hay un ahorrista más sofisticado, que busca ganarle a la inflación sin inmovilizar capital y empieza a incorporar herramientas del mercado financiero como parte habitual de la administración del excedente salarial”, sostuvo Di Pace.
El cambio en el comportamiento del consumo ocurre en un contexto donde los ingresos todavía muestran dificultades para recuperarse frente al aumento de precios. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), durante el primer semestre de 2025 el 37,4% de los hogares recurrió a sus ahorros para cubrir gastos cotidianos, casi el doble del 19,9% registrado en 2003.
A esto se suma que, en el primer trimestre de 2026, los salarios acumularon una suba del 8,6%, por debajo del 9,4% registrado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que evidencia que el poder adquisitivo todavía no logra recomponerse plenamente.
En ese escenario, el aguinaldo vuelve a posicionarse más como una herramienta para equilibrar cuentas que como un ingreso destinado al consumo o al ahorro de largo plazo.
Según los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), correspondientes a febrero de 2026, alrededor de 10 millones de trabajadores asalariados registrados recibirán aguinaldo en el país. De ese total, 6,1 millones pertenecen al sector privado, 3,3 millones al sector público y más de 450 mil corresponden al régimen de casas particulares.







