La economía argentina atraviesa una paradoja cada vez más visible. Mientras los indicadores macroeconómicos exhiben un fuerte superávit comercial, mayores exportaciones y una reducción del riesgo país, la actividad económica vinculada al consumo, la producción y el empleo continúa mostrando signos de debilidad.
Así lo plantea el último informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que reúne una serie de indicadores económicos y sociales para analizar la evolución de la economía durante los primeros meses de 2026.
Entre los datos más relevantes, el trabajo destaca que desde noviembre de 2023 se perdieron 26.448 empresas y 216.700 puestos de trabajo privados registrados en todo el país. Según el informe, esto equivale al cierre de 31 empresas y la destrucción de 257 empleos por día.
Córdoba, entre las provincias más afectadas
El estudio señala que la caída de empresas se registró en 23 de las 24 jurisdicciones del país. Córdoba aparece como una de las provincias más golpeadas, con 4.159 firmas menos desde la asunción del actual gobierno, detrás de la provincia de Buenos Aires y por encima de Santa Fe.
En materia laboral, Córdoba también figura entre las jurisdicciones con mayor pérdida de empleo privado registrado, con 15.760 puestos menos entre noviembre de 2023 y marzo de 2026.
La construcción encabeza el deterioro sectorial, con una pérdida de 59.170 empleos registrados, mientras que el comercio y las actividades de reparación lideran el cierre de empresas.

Menos consumo y más presión sobre los hogares
El informe también pone el foco en el comportamiento del consumo interno. Uno de los ejemplos más significativos es el mercado de la carne vacuna.
Según los datos recopilados por el IAG, el consumo anual por habitante cayó de 53,4 kilos en 2023 a 47,5 kilos en mayo de 2026. La reducción equivale a unos 6 kilos por persona al año, lo que representa aproximadamente 12 asados menos por argentino.
En contraste, las exportaciones de carne crecieron 53,7% en dólares respecto de 2023, impulsadas principalmente por las ventas a China, Estados Unidos e Israel.
Una dinámica similar se observa en los productos lácteos. Durante el primer cuatrimestre de 2026, las ventas al mercado interno se ubicaron 7% por debajo de las registradas en igual período de 2023, con una caída de 51 millones de litros comercializados. Paralelamente, las exportaciones del sector aumentaron 24%.
Más personas dependen del sistema público de salud
Otro de los indicadores relevados muestra un deterioro en la cobertura médica. El informe estima que más de un millón de personas dejaron de contar con prepaga, mutual u obra social entre fines de 2023 y fines de 2025. En total, 1.015.144 personas pasaron a depender exclusivamente del sistema público de salud.
El trabajo vincula esta situación con la pérdida de empleo registrado y con el fuerte incremento de las cuotas de medicina prepaga, que acumularon una suba de 444% frente a una inflación de 312% en el mismo período.
Crece la morosidad de familias y empresas
La situación financiera de los hogares también refleja señales de tensión.
De acuerdo con el relevamiento, en abril de 2026 había 5,69 millones de personas con deudas en situación de mora, frente a los 3,17 millones registrados un año antes. Esto implica la incorporación de más de 2,5 millones de nuevos morosos en apenas doce meses.

El informe advierte además que 1,6 millones de esos nuevos deudores son considerados «irrecuperables», es decir, presentan atrasos superiores a un año en sus obligaciones financieras.
Las empresas tampoco escapan a esta tendencia. La morosidad corporativa alcanzó el 3,1% en abril y el 13% de las firmas endeudadas registra al menos una línea de crédito con atrasos superiores a tres meses. La construcción vuelve a aparecer como el sector más comprometido, con una mora del 6,1% sobre el total de sus créditos.
Superávit récord, pero actividad estancada
En el plano macroeconómico, el documento reconoce algunos indicadores positivos. Durante mayo, la balanza comercial registró un superávit récord de 3.504 millones de dólares, impulsado por exportaciones que alcanzaron los 9.537 millones.
Sin embargo, el informe sostiene que buena parte de esa mejora responde al crecimiento de las exportaciones energéticas y a la caída de las importaciones, particularmente de bienes de capital y componentes destinados a la inversión productiva.
Al mismo tiempo, la utilización de la capacidad instalada de la industria se ubicó en apenas 59,9%, con sectores como textiles y metalmecánica operando en torno al 42%.







