Argentina va camino a marcar un nuevo récord histórico de exportaciones. Según proyecciones privadas, las ventas externas alcanzarían los USD 94.400 millones en 2026, superando el máximo registrado en 2022, cuando el país exportó USD 88.446 millones. Sin embargo, detrás del crecimiento aparece un cambio más profundo: la matriz exportadora comienza a diversificarse y el agro deja de ser el único gran protagonista.
“El 2026 no solo marcaría un récord nominal, sino también un cambio cualitativo en la composición de las exportaciones argentinas”, explicó Natacha Izquierdo, directora de Operaciones de ABECEB. Según detalló, a la tradicional fortaleza agroindustrial se suman con fuerza creciente sectores vinculados a Vaca Muerta, la minería metalífera y el litio.
De concretarse las proyecciones, Argentina cerraría el año con un superávit comercial cercano a los USD 17.000 millones. Aunque en términos de participación sobre el PBI todavía quedaría por debajo de 2022, el volumen exportador consolidaría una transformación en el perfil productivo del país.

Vaca Muerta y la minería ganan protagonismo
Durante décadas, las exportaciones argentinas estuvieron dominadas principalmente por el complejo sojero, el maíz y otros productos agroindustriales. Ese esquema sigue vigente, aunque empieza a convivir con nuevos sectores dinámicos.
Neuquén aparece como uno de los casos más representativos. Gracias al crecimiento de Vaca Muerta, la provincia aumentaría su participación dentro de las exportaciones nacionales hasta el 6% en 2026, consolidándose como uno de los principales polos energéticos del país.
También se destacan Chubut, impulsada por hidrocarburos y pesca; San Juan, favorecida por el crecimiento de la minería aurífera; y Santa Cruz, con una combinación de petróleo y minería metalífera. En paralelo, Catamarca y Jujuy continúan expandiendo su peso exportador a partir de nuevos proyectos de litio.
Según Izquierdo, este escenario responde tanto al contexto internacional como a factores internos. “La demanda global de energía y minerales estratégicos se combina con un proceso de inversiones y mejoras regulatorias que impulsó el desarrollo de estos sectores”, sostuvo.
El agro sigue siendo clave
Aunque el mapa exportador se diversifique, el agro continúa ocupando un lugar central. La región pampeana proyecta un crecimiento cercano al 7% en 2026, impulsado por una cosecha récord y una demanda internacional sostenida, especialmente desde China y otros mercados asiáticos.
Dentro de ese esquema, Córdoba mantiene un rol estratégico. Las exportaciones provinciales rondan los USD 11.000 millones anuales y representan cerca del 13% del total nacional. Además del complejo agroindustrial, la provincia empieza a sumar participación en servicios tecnológicos y economía del conocimiento.
El talento también genera divisas
Otro de los sectores que gana relevancia es la economía del conocimiento. Software, servicios profesionales, diseño y tecnología ya superan los USD 10.000 millones anuales y se ubican entre los principales complejos exportadores argentinos.
A diferencia de otras actividades, este sector no depende de infraestructura logística ni de condiciones climáticas. Su crecimiento responde principalmente a la exportación de talento y servicios de alto valor agregado.







