El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, afirmó que el sector ganadero atraviesa una etapa de recuperación y expectativas favorables de cara a la próxima edición de la Expo Palermo, en un contexto marcado por las versiones sobre una posible baja de retenciones para la exportación de carne.
El dirigente rural sostuvo que la actividad comenzó a recuperar valor luego de años de atraso y pérdida de rentabilidad, y destacó que el nuevo escenario genera entusiasmo entre criadores e invernadores de distintas regiones del país.
“Para la ganadería, después de tantísimos años, se presenta un horizonte positivo y eso se demuestra en estos lugares”, señaló Pino al referirse al clima previo a la tradicional exposición rural.
La expectativa del sector está puesta ahora en posibles anuncios oficiales vinculados a la eliminación o reducción de derechos de exportación para la carne, una medida que la entidad viene reclamando desde hace años. Según explicó el titular de la SRA, las retenciones constituyen “impuestos distorsivos” que limitan el crecimiento de la producción.
“Eliminando esos impuestos, lo que se mejora es la capacidad productiva. Y cuando mejora la capacidad productiva, genera trabajo, genera arraigo”, sostuvo.

En ese sentido, remarcó el rol social y económico de la actividad ganadera en el interior productivo. “Donde hay una vaca, alguno de nosotros está”, resumió, al destacar la capacidad del sector para sostener empleo y población en zonas rurales.
Pino consideró que la mejora de los valores ganaderos registrada desde el año pasado permitió recuperar expectativas luego de un largo período de dificultades económicas para el productor. No obstante, reconoció que muchos establecimientos quedaron en el camino durante los años de baja rentabilidad.
La antesala de la Expo Palermo refleja ese cambio de ánimo, especialmente entre las razas bovinas con fuerte presencia en el norte argentino y en las tradicionales Angus, Hereford y Shorthorn, que volverán a tener protagonismo en la muestra.
Otro de los ejes planteados por el dirigente rural fue la preocupación por las nuevas restricciones ambientales impulsadas por la Unión Europea, que podrían afectar el ingreso de carne proveniente de zonas consideradas deforestadas.
Desde el sector advierten que la normativa podría dejar fuera del mercado europeo a una parte significativa del territorio productivo argentino. Frente a eso, Pino defendió el trabajo de los productores locales y aseguró que existe un fuerte compromiso con el cuidado ambiental.
“Nosotros somos los primeros que cuidamos nuestro suelo y que trabajamos de manera muy profesional y muy responsable”, afirmó.

La preocupación del sector no es menor: actualmente Argentina exporta unas 60 mil toneladas de carne a la Unión Europea, uno de los mercados más valorados por el precio que paga por la calidad del producto argentino. Además, estiman que un eventual nuevo acuerdo comercial permitiría ampliar ese volumen entre 25 mil y 30 mil toneladas adicionales.
En paralelo, el presidente de la SRA también se refirió a los cambios en la actividad lechera y explicó por qué la raza Holando perdió presencia masiva en exposiciones tradicionales como Palermo. Según indicó, la transformación responde más a cuestiones logísticas y operativas que a una falta de interés de los productores.
“La actividad cambió muchísimo. Hoy el productor necesita estar permanentemente en el campo y no puede dejar el tambo durante 10 o 12 días para venir a una exposición”, explicó.
Pese a los desafíos, en el sector rural prevalece una mirada optimista sobre el futuro de la ganadería argentina, sostenida en la recuperación de precios, la expectativa de alivio fiscal y la posibilidad de ampliar mercados internacionales.








