El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, valoró la decisión del Gobierno nacional de reducir en dos puntos las retenciones al trigo y la cebada, aunque advirtió que la medida todavía resulta insuficiente para dar una señal contundente al sector agropecuario en medio de una campaña marcada por altos costos y fuerte incertidumbre económica.
Desde la cartera provincial consideraron que el anuncio representa “un paso en la dirección correcta”, pero insistieron en la necesidad de avanzar hacia una eliminación total de los derechos de exportación y, sobre todo, en generar un marco legal que otorgue previsibilidad a largo plazo para los productores.
“Es una señal positiva, pero el productor necesita reglas claras y estabilidad para planificar inversiones de acá a uno o dos años”, sostuvieron desde el ministerio.
El impacto en Córdoba
Aunque Córdoba no es una de las provincias más trigueras del país, la rebaja impositiva tendrá un impacto económico concreto sobre el sector productivo local. Según las estimaciones oficiales, los productores cordobeses dejarán de pagar alrededor de 23 millones de dólares en retenciones durante la próxima campaña.
Sin embargo, desde el Gobierno provincial remarcaron que la carga tributaria seguirá siendo elevada: aun con la reducción anunciada, el sector continuará abonando entre 45 y 50 millones de dólares por retenciones al trigo.
En ese contexto, Busso cuestionó que el Gobierno nacional no haya avanzado hacia una alícuota cero para el cereal. “El trigo no tiene un peso decisivo en la recaudación nacional, por lo que se podría haber dado una señal mucho más fuerte”, indicaron desde la Provincia.

Otro de los puntos críticos planteados por Córdoba es la ausencia de una norma que garantice la continuidad de la medida. Para el Gobierno provincial, la falta de previsibilidad genera incertidumbre en un momento donde los productores deben definir inversiones y estrategias productivas.
Una campaña condicionada por los costos
El inicio de la campaña triguera muestra un ritmo lento y cauteloso. Desde Bioagroindustria señalaron que la combinación de costos elevados y dudas sobre la evolución macroeconómica frena las decisiones de siembra.
Entre los factores que más preocupan aparecen el incremento en los precios de los fertilizantes —impactados por la inestabilidad internacional y los conflictos en Medio Oriente— y el valor del combustible, que sigue presionando sobre los márgenes de rentabilidad.
“La campaña no termina de arrancar porque cuando el productor saca números encuentra costos muy ajustados”, señalaron desde la Provincia.
En ese marco, la reducción de retenciones es interpretada también como un intento del Gobierno nacional por incentivar la siembra y sostener el nivel de producción.
La Bolsa de Comercio de Córdoba respaldó la medida
En paralelo al posicionamiento del Gobierno provincial, la Bolsa de Comercio de Córdoba expresó su acompañamiento a las medidas anunciadas por la Nación para reducir retenciones en distintos sectores productivos.

A través de un comunicado, la entidad consideró que la decisión representa “una señal positiva hacia una mayor competitividad, previsibilidad e incentivo a la generación de inversiones y exportaciones”.
La Bolsa destacó que la disminución de retenciones constituye “un paso relevante para aliviar la presión tributaria” sobre sectores estratégicos de la economía argentina, particularmente las actividades agroindustriales y las cadenas vinculadas al interior productivo.
Además, sostuvo que avanzar hacia un esquema impositivo “más eficiente y orientado al desarrollo productivo” resulta clave para fortalecer la capacidad exportadora del país, promover nuevas inversiones y mejorar la competitividad empresarial frente a una economía cada vez más abierta.
Desde la entidad también remarcaron que este tipo de medidas contribuyen a mejorar las perspectivas para las economías regionales y para el entramado empresario ligado al agro, al que definieron como “uno de los principales motores del crecimiento y del desarrollo federal”.
Créditos para maquinaria agrícola antes de Agroactiva
En paralelo, el Gobierno de Córdoba lanzó nuevas líneas de financiamiento destinadas a reactivar la industria de maquinaria agrícola en la previa de Agroactiva.
La iniciativa fue articulada entre el Ministerio de Bioagroindustria, Banco de Córdoba y AFAMAC.
Las herramientas financieras incluyen créditos en pesos a cuatro años con tasas del 14%, consideradas negativas en términos reales, y descuentos de cheques al 21% para operaciones de corto plazo.
El objetivo oficial es sostener la actividad industrial y estimular la renovación de maquinaria en un contexto complejo para el sector fabril.
Desde Córdoba advirtieron que la apertura a la importación de maquinaria usada genera una competencia desigual para la industria nacional, especialmente para las empresas radicadas en la provincia.
“Defender la maquinaria agrícola también es defender empleo cordobés”, remarcaron.
El reclamo histórico contra las retenciones
La postura del Gobierno cordobés se enmarca en un reclamo histórico compartido con otras provincias de la Región Centro, como Santa Fe y Entre Ríos, que vienen cuestionando el esquema de retenciones aplicado al agro.
Desde la Provincia sostienen que existe una marcada desigualdad respecto de otros sectores estratégicos, como la minería y el petróleo, que cuentan con incentivos específicos como el RIGI y generan regalías para las jurisdicciones donde operan.
“El campo sigue soportando una presión fiscal muy alta mientras otros sectores reciben beneficios e incentivos”, señalaron.
En esa línea, Busso reiteró que el rechazo a las retenciones no responde a una postura partidaria sino a la defensa de la producción y del federalismo. “Es difícil sostener un discurso a favor del campo mientras se mantienen estas malditas retenciones”, concluyó.








