La recaudación tributaria nacional registró en mayo un crecimiento real interanual del 1,6%, marcando la primera mejora desde agosto de 2025. Sin embargo, detrás del dato positivo persisten señales de enfriamiento de la actividad económica, ya que los principales impuestos vinculados al consumo, la producción y el empleo continuaron mostrando resultados negativos.
Así lo señaló la consultora Invecq en su último informe económico, donde advirtió que la mejora observada en los ingresos fiscales respondió principalmente a factores puntuales y no necesariamente a una recuperación sostenida de la economía.

El impulso vino de Ganancias, no de la actividad
Según el análisis, el principal motor de la recaudación durante mayo fue el impuesto a las Ganancias. Mientras que en los meses previos este tributo venía mostrando una evolución moderada, en mayo registró un salto real interanual del 28%.
Para Invecq, esta aceleración estuvo asociada a cuestiones específicas, como una baja base de comparación respecto de 2025 y la decisión de muchas empresas de adelantar el pago del saldo del impuesto para poder distribuir utilidades.
También se destacó el desempeño de Bienes Personales, que creció 46,5% en términos reales, aunque su participación dentro de la recaudación total es considerablemente menor.
Los impuestos que reflejan la economía real siguen cayendo
Al excluir esos factores extraordinarios, el panorama luce menos favorable. Los tributos más vinculados al nivel de actividad económica mostraron caídas generalizadas durante mayo.
El IVA DGI retrocedió 3,1% interanual en términos reales, profundizando la baja observada en los meses anteriores. El impuesto sobre créditos y débitos bancarios cayó 3,7%, mientras que las contribuciones patronales registraron una disminución de 4,6%.
En conjunto, los recursos asociados al nivel de actividad económica retrocedieron 3,8% real interanual, una caída superior a la registrada durante el trimestre previo.

Consumo, construcción y autos también muestran señales de desaceleración
El informe sostiene que la dinámica de la recaudación es consistente con otros indicadores que reflejan una pérdida de impulso de la economía durante abril y mayo.
Entre ellos se destacan los patentamientos de autos, que profundizaron su caída hasta el 25,6% interanual en mayo, y los despachos de cemento, que registraron una baja del 13,1% durante abril.
A su vez, el Índice Construya mostró una contracción interanual del 4,7%, mientras que el crédito al sector privado continúa alternando períodos de expansión y retracción en términos reales.
Para la consultora, estos datos sugieren que la actividad económica habría mostrado una caída cercana al 1% mensual durante abril, luego del fuerte rebote registrado en marzo, sin señales claras de recuperación durante mayo.
El desafío fiscal hacia adelante
Aunque la desaceleración de la actividad no compromete por el momento el objetivo de superávit primario del Gobierno nacional, Invecq advirtió que sí podría limitar el margen para avanzar con futuras reducciones impositivas.
En ese sentido, la consultora señaló que la menor dinámica de la economía forma parte de las razones que explican el reciente recorte realizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre su proyección de superávit primario para Argentina, que pasó del 2,2% al 1,5% del Producto Bruto Interno (PBI).
De cara a los próximos meses, el desafío será determinar si la mejora observada en la recaudación logra consolidarse a partir de una recuperación genuina de la actividad económica o si continúa dependiendo de factores excepcionales que no necesariamente reflejan un mayor nivel de producción, consumo o empleo.







