La cantidad de billetes en circulación en la economía argentina volvió a mostrar una baja durante marzo y acumuló una reducción de 48% frente al máximo registrado en julio de 2024. Según el último informe elaborado por la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), el circulante se redujo en 5.640 millones de unidades y quedó en torno a los 6.200 millones de billetes.
La principal caída se concentró en las denominaciones que hasta hace pocos meses eran las más utilizadas en operaciones cotidianas. Los billetes de $1.000 fueron los que más retrocedieron en cantidad, mientras que también se observó una menor presencia de otras denominaciones que habían ganado peso durante la aceleración inflacionaria.
Cambio en la composición del efectivo
Al mismo tiempo, el efectivo comenzó a reorganizarse hacia billetes de mayor valor nominal. Dentro del total en circulación, crecieron en participación los de $10.000 y $20.000, que comenzaron a ocupar una porción más relevante del stock total y modificaron la composición del dinero físico disponible en la economía.
Ese cambio también se reflejó en el valor promedio del circulante. El informe señaló que el valor ponderado de los billetes se duplicó respecto de julio de 2024 como consecuencia del ingreso de denominaciones más altas, aunque en términos reales todavía permanece por debajo de los niveles observados quince años atrás.
Pese a esa reducción, ADEBA advirtió que el uso de efectivo continúa siendo significativo. Aun con el avance de las transferencias inmediatas y de otros medios de pago digitales, el volumen de billetes que sigue en circulación mantiene al efectivo como una variable relevante dentro del funcionamiento diario del sistema financiero.








