El gasto público primario nacional cerraría 2025 con una reducción histórica, tanto en términos reales como en relación al tamaño de la economía. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el gasto primario nacional registraría una caída de US$ 38.000 millones respecto de 2023, mientras que el gasto consolidado de los tres niveles de gobierno se ubicaría en 31,4% del PBI, uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.
“El gasto público primario nacional anual de 2025 tendría un descenso de $50 billones en moneda de noviembre de 2025, en comparación con el gasto realizado en 2023”, señala el documento. En términos reales, la contracción sería del 27%, lo que equivale a una reducción de más de una cuarta parte del gasto primario nacional en solo dos años.
Dónde se concentró el ajuste
El recorte se explicó principalmente por la fuerte baja en partidas asociadas a subsidios, programas sociales, salarios e inversión pública. De acuerdo al IARAF, los mayores descensos porcentuales se observaron en las transferencias de capital a provincias (-93,8%), la inversión real directa (-73,5%) y los subsidios a otras funciones (-83,9%).
En términos absolutos, el mayor ahorro se produjo en programas sociales, con una reducción de $10,5 billones, seguidos por los subsidios a la energía ($8,8 billones) y la inversión real directa ($8,3 billones). El gasto en salarios del sector público también mostró una caída significativa: $6,3 billones en términos reales, asociada tanto a una reducción de la planta como a la pérdida de poder adquisitivo.

“El gasto salarial tendría un descenso real interanual del 26%, originado tanto en una baja de la planta física como del poder adquisitivo”, advierte el informe.
El gasto social, con un comportamiento dispar
Dentro del gasto social, el comportamiento fue heterogéneo. Mientras que las jubilaciones y pensiones contributivas mostraron una leve caída real (-3,6%) y las pensiones no contributivas bajaron 14,4%, la Asignación Universal por Hijo (AUH) fue la única partida que registró un aumento significativo.
“El gasto en asignación universal para protección social tendría un incremento del 70% y sería el único gasto con incremento”, destaca el IARAF. En términos reales, el aumento fue de $2,7 billones, equivalente a US$ 1.900 millones medidos a dólares constantes de 2025.
Menor peso del Estado nacional y mayor protagonismo provincial
Al consolidar el gasto de Nación, provincias y municipios, el informe muestra un cambio relevante en la composición del sector público. Para 2025, el gasto primario consolidado alcanzaría el 31,4% del PBI, apenas por debajo de 2024, pero 6,5 puntos porcentuales menos que en 2023.
La baja estuvo liderada por el Estado nacional, cuyo gasto se redujo en 5,1 puntos del PBI, mientras que el gasto provincial y municipal mostró incrementos relativos. “Mientras el gasto primario nacional tendría una baja de 0,74 p.p. del PBI, el provincial y de CABA subiría 0,45 p.p. del PBI y el municipal aumentaría 0,11 p.p. del PBI”, precisa el estudio.

Como resultado, la participación del gasto nacional en el total consolidado cayó del 52% en 2023 al 46% en 2025, mientras que las provincias pasaron del 39% al 44%, y los municipios del 9% al 10%.
Un nivel históricamente bajo
En perspectiva histórica, el ajuste resulta aún más relevante. Según el IARAF, el gasto público consolidado de 2025 quedaría 10 puntos del PBI por debajo del máximo alcanzado en 2015 y apenas un punto por encima del nivel de 2008, previo al fuerte crecimiento del gasto observado en los años siguientes.
“Con relación a la intensidad de la baja, se tiene que el peso relativo del gasto nacional bajaría un 34,6%, el del gasto provincial un 13% y el del gasto municipal un 12%”, concluye el informe.
El trabajo del IARAF confirma que 2025 se encamina a cerrar como uno de los años de mayor ajuste del gasto público en la historia reciente, con un Estado nacional significativamente más chico y un esquema de gasto más descentralizado hacia provincias y municipios.








