Tras asumir un nuevo mandato al frente del Colegio de Profesionales Inmobiliarios de Córdoba (CPI), Lucas Péndola traza un diagnóstico crudo pero necesario sobre la realidad del sector en este inicio de 2026. En un escenario marcado por la volatilidad económica y la pérdida del poder adquisitivo, el directivo y profesional del sector, señala que el mercado atraviesa una etapa de transición profunda en el marco de una fuerte contracción económica.
En este marco, Péndola desmenuza preocupantes cifras de caída en las operaciones respecto al año pasado, analiza el impacto de la sobreoferta de alquileres a dos años de la desregulación del mercado y detalla cuáles son los nuevos consumos en materia inmobiliaria.
— ¿Cómo está el sector inmobiliario en este momento?
— El mercado inmobiliario está en un momento de transición. Este primer trimestre del 2026 estamos con un parate. Si comparamos abril de 2026 contra abril de 2025, registramos una caída del 56% en las operaciones. Esto se debe a varios factores: primero, a la economía del país, de la cual no somos ajenos; segundo, a la pérdida del poder adquisitivo del salario real; y la tercera variable, clave, es la carencia de crédito hipotecario. Hoy hay 15 instituciones con créditos activos, pero no vemos ese flujo reflejado en la calle. El impedimento mayor que tienen es que están prestando entre el 75% y el 80% del valor de la propiedad, por lo que el comprador tiene que contar de antemano con el 15% o el 20% restante más los gastos. Son muy pocas las familias que hoy pueden acceder a esa línea de crédito.

— ¿Varía mucho la situación respecto a lo que se veía el año pasado con el financiamiento bancario?
— Sí, totalmente. El año pasado había alguna línea del Banco Nación que funcionaba bien y también con el Banco Galicia; este año no vemos eso reflejado. El Banco Nación está prestando muy poco y los bancos privados también, por lo que se acentuó la falta de crédito. Siempre hablando, claro, de lo que es primera vivienda y de la posibilidad de transformar inquilinos en propietarios, que es lo que nosotros pregonamos y buscamos como sector.
— En materia de locaciones, ¿cómo viene impactando el nuevo escenario regulatorio?
— Los alquileres cayeron un 20% en abril de 2026 contra abril de 2025 debido a la gran cantidad de oferta que hay en el mercado. Después de la caída de la Ley de Alquileres, se duplicó la oferta de inmuebles a partir de enero de 2024. El dato positivo es que hoy en todos los puntos de la ciudad hay oferta disponible; lo negativo es que los valores altos ya no se convalidan. Además, todavía no se terminó la cadena de contratos que venían de la vieja ley; aún nos quedan unos 7 meses hasta terminar de salir de esa inercia de contratos a 3 años.
— Pensando en el comprador actual, ¿qué es lo que se está buscando hoy en Córdoba?
— En lo que respecta a ventas, hoy están muy complicadas las casas en los barrios tradicionales. Eso es algo que no se está moviendo; hablo de zonas como Jardín Espinosa, General Paz, Cerro de las Rosas o Villa Belgrano. En cambio, aumentó mucho la oferta y el movimiento en barrios estudiantiles o de perfil joven como Nueva Córdoba, General Paz, Centro, Alberdi y Cofico. Básicamente, se incrementó la demanda en lugares que ofrecen algo de seguridad. Hoy la gente prioriza tener menos metros de superficie a cambio de seguridad, amenities, espacios verdes y pileta. Por eso estamos viviendo el boom de los dúplex en la zona sur y noroeste, y un fuerte crecimiento de los condominios cerrados. El público se está yendo de las casas tradicionales a lugares con menos metros pero con seguridad y amenities. Hoy los departamentos concentran el 44% de las búsquedas con Nueva Córdoba picando en punta, aunque con su lógica estacional.

— Con este panorama, ¿cuál es la expectativa institucional para los próximos meses?
— Nuestro mercado necesita previsibilidad. Mientras haya previsibilidad financiera, económica y del tipo de cambio, el sector puede caminar. Sabemos que después de la mitad de 2027 va a empezar a jugar la variable política por las elecciones y el ritmo habitual tiende a resentirse. Por eso que se estabilicen las reglas para que la gente se anime a invertir en nuestro sector, para que los desarrollistas sigan apostando a Córdoba y para que quien tenga un ahorro genuino se decida a volcarlo al ladrillo, ya que es un cliente que de a poco estamos recuperando.







