Los autos eléctricos dejaron de ser un fenómeno asociado exclusivamente a países desarrollados y comenzaron a ganar terreno —sobre todo en términos de deseo y percepción— en mercados emergentes. Así lo indica el Informe de Movilidad 2026 elaborado por Ipsos, que posiciona a varios países de América Latina y el sudeste asiático entre los más entusiastas respecto a este tipo de vehículos.
Según el estudio, Indonesia y México encabezan el ranking global: seis de cada diez personas consideran atractivo conducir un vehículo eléctrico.
La tendencia refleja un cambio en la percepción del consumidor y pone en evidencia que el atractivo de esta tecnología ya no depende únicamente de factores ambientales o económicos.
El auto eléctrico como símbolo aspiracional
El informe sostiene que, en muchos mercados emergentes, los vehículos eléctricos funcionan cada vez más como bienes aspiracionales.
“El nivel de ingresos por sí solo no predice el atractivo de los vehículos eléctricos”, señala Ipsos, al tiempo que remarca que el entusiasmo se concentra especialmente en países donde las clases medias urbanas atraviesan procesos de crecimiento y transformación del consumo.
En ese marco, la movilidad eléctrica aparece vinculada a:
- Innovación tecnológica
- Modernización
- Status
- Nuevas formas de consumo urbano
El estudio aclara que no existe una única razón detrás del interés: ahorro de combustible, conciencia ambiental, incentivos gubernamentales y novedad tecnológica conviven como motivadores.
Latinoamérica gana protagonismo
Cinco países latinoamericanos integran el Top 10 mundial de entusiasmo por los autos eléctricos:
- México (1°)
- Chile (3°)
- Colombia (6°)
- Perú (7°)
- Argentina (9°)
El dato resulta significativo porque contradice la idea de que la transición hacia la movilidad eléctrica es exclusivamente un fenómeno de economías desarrolladas.
En el caso argentino, el interés aparece en un contexto donde la penetración real de vehículos eléctricos todavía es baja, principalmente por costos, infraestructura y limitaciones de oferta.
El sudeste asiático acelera
Indonesia, Tailandia y Malasia también figuran entre los países con mayor atractivo hacia esta tecnología.
El caso tailandés resulta particularmente relevante: Bangkok impulsa agresivamente su posicionamiento como centro regional de fabricación de vehículos eléctricos para el sudeste asiático.
En paralelo, marcas chinas como BYD, NETA Auto y MG Motor avanzan sobre mercados históricamente dominados por fabricantes japoneses.
Según Ipsos, el desafío actual no pasa tanto por generar interés sino por convertir esa aspiración en compra efectiva, algo condicionado por infraestructura de carga, financiamiento y precios.
China, un caso distinto
China aparece en el cuarto lugar del ranking pese a ser el mayor mercado mundial de autos eléctricos por volumen.
El informe interpreta que allí la adopción masiva redujo el “factor novedad” que todavía impulsa el entusiasmo en otros países.
Actualmente, uno de cada tres autos nuevos vendidos en China ya es eléctrico, lo que transformó a esta tecnología en una opción cada vez más normalizada dentro del mercado automotor.








