El Hospital Privado Universitario de Córdoba incorporó una Nutrikabina en su sede Patio Olmos como parte de una estrategia orientada a fortalecer la prevención y el seguimiento nutricional de sus pacientes. La tecnología permite concentrar en una sola instancia distintas mediciones clínicas y corporales para obtener un diagnóstico más completo del estado general de cada persona.
A través de este dispositivo es posible relevar presión arterial, frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno, temperatura corporal, fuerza muscular y composición corporal mediante bioimpedancia. La integración de esos datos permite evaluar variables como masa muscular, porcentaje graso y nivel de fuerza, indicadores que resultan claves para detectar de manera temprana alteraciones nutricionales.
Desde la institución explicaron que la incorporación de esta herramienta apunta a profundizar un modelo de atención “más preciso, personalizado y centrado en la persona”, con información que pueda ser incorporada rápidamente por el equipo médico en la toma de decisiones.
Evaluación en una sola instancia
Uno de los principales diferenciales del sistema es que el screening y la evaluación nutricional pueden realizarse en un único procedimiento, sin necesidad de métodos invasivos ni estudios complementarios en una primera etapa. Esto reduce tiempos y facilita el acceso a una valoración más completa en el ámbito ambulatorio.
La Nutrikabina está especialmente pensada para personas que atraviesan tratamientos complejos o presentan factores de riesgo, como pacientes oncológicos, personas en preparación para trasplantes o quienes cursan procesos quirúrgicos de alta complejidad. En esos casos, la detección temprana puede influir directamente en la evolución clínica posterior.
Además de identificar riesgo de desnutrición o sarcopenia, la herramienta genera un informe nutricional que puede ser incorporado por distintas especialidades para definir conductas terapéuticas y diseñar un seguimiento individualizado.
Un enfoque interdisciplinario
La nueva tecnología forma parte del trabajo del Servicio de Alimentación y Soporte Nutricional del hospital, integrado por profesionales que acompañan tanto a pacientes internados como ambulatorios. El objetivo es intervenir antes de que el deterioro nutricional impacte en otros aspectos del tratamiento.
La información obtenida permite articular el trabajo entre nutricionistas y otras especialidades médicas, favoreciendo una mirada más integral sobre cada caso. En ese esquema, la evaluación deja de ser un control aislado para convertirse en una herramienta de prevención clínica.
El acceso a la práctica no requiere derivación médica previa, se realiza con turno particular en la sede Patio Olmos y puede complementarse luego con seguimiento virtual, dentro de una modalidad que busca combinar tecnología, prevención y acompañamiento continuo.








