El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema de control para la protección de la propiedad intelectual de las semillas, una medida que busca fortalecer el desarrollo tecnológico en el agro y que, según estimaciones oficiales, podría generar un aumento de más de US$4.000 millones anuales en las exportaciones.
La iniciativa fue formalizada a través de la Resolución Conjunta 3/2026 del Instituto Nacional de Semillas (INASE) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, publicada este lunes en el Boletín Oficial.
La normativa introduce un protocolo destinado a verificar la identidad varietal de los granos en el primer punto de entrega, con el objetivo de garantizar los derechos de los obtentores de variedades vegetales y mejorar la trazabilidad dentro de la cadena agroindustrial.
La apuesta a la innovación genética
Desde el Ejecutivo sostienen que el control de identidad varietal constituye una herramienta clave para proteger la propiedad intelectual de quienes desarrollan nuevas variedades y tecnologías aplicadas a cultivos de reproducción autógama.
La resolución destaca que los avances tecnológicos permiten actualmente realizar estos controles en plazos considerablemente más breves que en años anteriores, lo que aporta mayor precisión y respaldo probatorio en eventuales procedimientos administrativos por infracciones.
Al anunciar la medida, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aseguró que el nuevo esquema permitirá a los productores acceder a semillas de mejor calidad y contribuirá a recuperar décadas de atraso tecnológico en el sector.
Además, remarcó que la actualización normativa podría traducirse en un incremento de las exportaciones superior a los US$4.000 millones anuales.
Cómo funcionará el nuevo sistema
La resolución establece que todos los establecimientos que actúen como primer punto de entrega de granos deberán estar registrados en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA).
A partir de allí, se implementará un mecanismo de toma y análisis de muestras para determinar la identidad varietal de los granos comercializados.
Los análisis solo podrán ser realizados por Cámaras Arbitrales o entidades privadas que cuenten con convenios vigentes con el INASE y que utilicen metodologías oficialmente reconocidas por el organismo.
Una vez concluido el procedimiento, los resultados deberán ser comunicados de manera simultánea tanto al titular de la variedad como al productor o remitente de la muestra.
Conservación de muestras y denuncias
La normativa también regula la conservación del material analizado. Tanto la muestra utilizada para el análisis como una muestra de respaldo deberán mantenerse identificadas y resguardadas durante un plazo de 60 días corridos desde la emisión del certificado correspondiente.
Durante ese período, el titular de la variedad podrá presentar una denuncia ante el INASE si considera que existió una utilización irregular de material protegido.
En esos casos, la destrucción de la muestra quedará suspendida y el material deberá ser remitido al organismo para avanzar con las actuaciones administrativas correspondientes.
Alcance y sanciones
El nuevo protocolo comenzará a aplicarse sobre los cultivares que se inscriban en los registros nacionales a partir de la entrada en vigencia de la resolución.
Quienes incumplan las disposiciones previstas podrán ser alcanzados por las sanciones contempladas en la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas N° 20.247, que incluyen multas y otras penalidades administrativas.
Con esta medida, el Gobierno busca fortalecer la transparencia del mercado de semillas, incentivar la inversión en innovación genética y generar condiciones que permitan incrementar la productividad y la competitividad de la agroindustria argentina.







