En un contexto donde la inclusión financiera avanza, pero no siempre acompañada por hábitos responsables, Simplestate, la plataforma de inversión en activos inmobiliarios, puso en marcha un programa de charlas en instituciones educativas con el objetivo de promover una relación más consciente y planificada con el dinero entre los adolescentes.
Un estudio reciente de Junior Achievement y la Universidad Di Tella, realizado a 5.000 jóvenes argentinos de entre 14 y 19 años, revela un cambio rotundo: la exclusión financiera cayó del 41% al 9% en solo dos años, impulsada por el uso masivo de billeteras digitales, que pasó del 51% al 89%.
Sin embargo, el acceso no garantiza educación: aunque el 78% expresa intención de ahorrar, solo el 49% lo consigue. Y casi un 30% admite gastar antes de lo previsto. A esto se suma una problemática creciente: las apuestas online. Más de la mitad de los adolescentes conoce a alguien que apuesta, y tres de cada cuatro lo hace en casinos virtuales. Las principales motivaciones: “dinero fácil” (59%) y, en menor medida, un hábito con rasgos adictivos (8%).

La baja educación financiera agrava el escenario: apenas el 21% recibió formación formal en la materia. Además, con la reciente posibilidad de que menores de 13 años inviertan en bolsa bajo tutela, especialistas advierten sobre riesgos de ludopatía y decisiones impulsivas.
Charlas para prevenir y construir futuro
Frente a este panorama, Simplestate decidió intervenir desde la raíz. La compañía impulsa desde junio un ciclo de encuentros en colegios y espacios educativos para fomentar hábitos saludables en torno al dinero. Las charlas buscan:
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Promover la planificación financiera, el ahorro y el manejo del riesgo.
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Desarmar la idea del “golpe rápido” asociada a las apuestas.
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Recuperar la mirada de largo plazo como camino hacia la autonomía y la estabilidad.
El programa comenzó en el Colegio Tarbut, donde Mariana Ruseler (CFO), Gonzalo Abalsamo (CEO & Co-Founder) y Gonzalo Velázquez (CMO) abordaron junto a estudiantes temas como el gasto responsable, la inversión y los efectos de prácticas riesgosas entre adolescentes.
En agosto, Abalsamo también brindó una charla a alumnos de 5º año de la Escuela Técnica ORT, modalidad Gestión de las Organizaciones, centrada en cómo planificar metas financieras sostenibles.

Ahorrar con propósito: el eje del modelo
El enfoque de Simplestate se basa en un concepto clave: todo ahorro debe tener un propósito. Viajar, independizarse, financiar un proyecto o acceder a una vivienda son motores que, según la compañía, no deben ponerse en riesgo por decisiones apresuradas. Por eso, promueve instrumentos de ahorro respaldados, con tasas estables y alejados de la volatilidad.
“Creemos firmemente que las fintech tenemos la responsabilidad de no solo ofrecer productos y servicios, sino de educar usuarios y a la sociedad en general”, señaló Abalsamo. “La educación financiera es una inversión para toda la vida. Buscamos empoderar a los jóvenes con información clara y herramientas simples, para que puedan construir un futuro con más oportunidades y menos improvisación. Es la charla que a todos nos hubiera encantado tener en el secundario…”
Simplestate prevé expandir el programa a más colegios y universidades del país, con el objetivo de llegar a más jóvenes y sus familias. La meta: instalar la educación financiera como una herramienta cotidiana que permita prevenir riesgos, proyectar metas concretas y reducir la vulnerabilidad ante fenómenos como las apuestas online.



