Lo que comenzó hace diez años como un servicio orientado a trabajos académicos terminó convirtiéndose en una estructura internacional de servicios profesionales. MundoJob surgió en España y desembarcó en Córdoba hace cuatro años. Actualmente, articula a aproximadamente 850 especialistas que trabajan en distintas áreas y desde distintos países responden a encargos que van desde tesis universitarias hasta planos de ingeniería, informes empresariales o discursos institucionales.
“Empezamos ayudando con trabajos finales de grado, máster y tesis doctorales, pero fueron los propios clientes quienes empezaron a pedirnos otras cosas”, explicó Martín Bazzano, fundador de la propuesta.
De esta manera, ampliaron la labor a tareas de investigación y redacción profesional, un segmento que con el tiempo se transformó en el núcleo del negocio. Hoy, la compañía opera con presencia comercial en España, México, Colombia, Chile y Argentina, aunque recibe consultas desde otros mercados.

Estructura y organización de MundoJob
Solo en Latinoamérica, la firma recibe alrededor de 12.000 solicitudes mensuales que ingresan a través de sus sitios web, redes sociales y canales digitales. A partir de allí, un equipo comercial releva la necesidad del cliente, define el alcance del trabajo y traslada el pedido al área encargada de seleccionar al profesional más adecuado.
El modelo se apoya en una intermediación completa. El cliente no mantiene contacto directo con quien realiza el trabajo, sino que la empresa administra el vínculo durante todo el proceso. “La confidencialidad es uno de nuestros pilares”, señaló Bazzano. Esa estructura también busca resolver uno de los problemas que, según el empresario, encontró en las plataformas tradicionales de freelancers: la falta de respaldo para ambas partes ante imprevistos o modificaciones.
“Queríamos construir un sistema que protegiera tanto al profesional como al cliente”, resumió. Así, en caso de que un especialista no pueda continuar con una actividad, otro integrante del equipo puede tomarla para garantizar la entrega. Del mismo modo, cuando un trabajo requiere cambios fuera del acuerdo inicial, la empresa revisa esas nuevas condiciones para evitar que la carga adicional recaiga sin reconocimiento económico.

Un mercado en expansión
Los proyectos encomendados pueden ir desde resoluciones puntuales de 100 dólares —como la redacción de un currículum o una presentación profesional— hasta desarrollos que superan los US$ 20.000. El plazo promedio ronda los 60 días, aunque el tiempo de ejecución depende del tipo de servicio y del nivel de urgencia de cada cliente.
En tanto, también aparece una apuesta por profesionalizar el trabajo independiente. Actualmente, cerca de 200 especialistas trabajan de manera exclusiva con la plataforma, mientras otros combinan esos encargos con actividad freelance en distintos mercados.
Para Bazzano, esa fue una de las motivaciones iniciales: transformar la flexibilidad del trabajo autónomo en una alternativa con mayor previsibilidad para quienes viven del conocimiento.
A mediano plazo, la empresa proyecta ampliar su operación local y alcanzar los 3.000 profesionales en los próximos años, en un negocio que encontró en la tercerización del conocimiento una demanda cada vez más amplia.







