El turismo es uno de los principales motores económicos de Córdoba, con destinos que atraen a miles de visitantes cada verano. Desde las sierras hasta los festivales culturales y eventos deportivos, la oferta es variada y permite a la provincia posicionarse como un punto clave en el mapa turístico argentino. Sin embargo, los cambios en el comportamiento de los turistas, los costos crecientes y la competencia informal plantean desafíos que el sector debe afrontar para seguir siendo competitivo.
El presidente de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de Córdoba, Gabino Escribano, realizó un balance de la temporada de verano en la provincia, destacando una leve mejora en la ocupación hotelera en comparación con el año anterior, aunque con una rentabilidad afectada por el incremento en los costos y la presión fiscal. Además, remarcó la competencia desleal de los alquileres temporarios y la necesidad de estrategias sostenibles para atraer turistas sin depender del tipo de cambio.
Si bien la ocupación hotelera no alcanzó niveles óptimos, enero superó las expectativas iniciales, con un promedio de ocupación del 70-75%, considerado aceptable por el sector. “La temporada pasada fue muy floja. Hoy, en la primera quincena de febrero, podemos decir que esta ha sido un poco mejor”, afirmó Escribano. Sin embargo, la rentabilidad se ve afectada por la suba en tarifas de servicios como electricidad e impuestos: «Con estos aumentos, no sé si estamos mejor que el año pasado».
Destinos destacados y perfil del turista
Villa Carlos Paz se mantuvo como uno de los principales puntos turísticos de la provincia, aunque con un turista más moderado en sus gastos, especialmente en gastronomía. “Muchos visitantes eligen alojamientos con cocina para reducir costos”, explicó el dirigente. Alta Gracia también tuvo una buena temporada, destacándose por su atractivo durante todo el año, mientras que el valle de Punilla registró buenos niveles de ocupación.

En cuanto al perfil del turista, se consolida la tendencia de estadías cortas, con viajes de tres a cinco días o una semana como máximo. “La gente fracciona sus vacaciones en varios momentos del año, algo que se aceleró con la pandemia”, agregó Escribano.
El problema de la informalidad y los desafíos del sector
Uno de los principales desafíos para la hotelería es la competencia de los alquileres temporarios, como los ofrecidos a través de Airbnb. «El primer problema de la hotelería en Córdoba y en todo el país es la informalidad», aseguró Escribano, destacando que estos establecimientos no tributan, lo que genera una competencia desigual y pérdidas tributarias significativas para el Estado. “El auge de los alquileres temporarios es una batalla que se está perdiendo, comparándola con la llegada de Uber al sector del transporte”, manifestó.

Estrategias y adaptación
Para enfrentar estos desafíos, el sector apunta a la profesionalización y a la mejora de la oferta. “Debemos desarrollar una estrategia turística que no dependa del tipo de cambio, porque no podemos competir solo con precios”, afirmó Escribano. Además, enfatizó la importancia del turismo deportivo y de eventos, como festivales y congresos, para romper con la estacionalidad. “Eventos como el Cosquín Rock generan pernoctaciones de dos o tres noches y son clave para el turismo en la región”.
El rol del Estado y la conectividad aérea
Escribano señaló la necesidad de un mayor apoyo estatal para atraer y sostener eventos que fomenten el turismo. Además, resaltó la importancia de la conectividad aérea: “Mientras más vuelos y destinos tengamos, mayor será el flujo turístico en Córdoba”. En ese sentido, consideró fundamental recuperar el rol del aeropuerto como hub del centro del país.
El verano en Córdoba dejó un saldo mixto para la hotelería y la gastronomía. Aunque la ocupación mejoró respecto al año pasado, la rentabilidad sigue presionada por los costos en aumento y la competencia informal. La diversificación de la oferta, el impulso del turismo de eventos y una política de conectividad aérea sólida son clave para el futuro del sector, que debe buscar estrategias sostenibles más allá del tipo de cambio. El apoyo estatal y la regulación de los alquileres temporarios serán aspectos determinantes para fortalecer la industria turística provincial.





